21 de abril de 2025
La curiosa historia del �??padre�?� del LSD: la prueba accidental y la primera alucinación que dio origen al día de la bicicleta
El 19 de abril de 1943, Albert Hofmann ingirió una fuerte dosis de su ensayo químico, comenzó a ver formas extraordinarias y le provocó unas enormes ganas de reír. Desde entonces, la fecha se recuerda como el �??Día de la Bicicleta�?�, por el viaje real en bicicleta y como símbolo del primer viaje psicodélico
Este episodio serÃa luego considerado como el primer “viaje†con LSD documentado. Aunque la dosis absorbida de forma accidental fue mÃnima, el impacto sobre su percepción fue tan significativo que llevó a Hofmann a realizar una autoexperimentación deliberada dÃas después. El 19 de abril de 1943, ingirió intencionalmente 250 microgramos de LSD-25, sin saber aún que esa cantidad constituÃa una dosis elevada. Debido a las restricciones de circulación impuestas por la Guerra, regresó a su casa en bicicleta acompañado por un asistente del laboratorio. En el trayecto, comenzó a experimentar los efectos psicodélicos como alteración del tiempo, intensos cambios emocionales y una sensación de despersonalización.
“Viernes 19 de abril de 1943: me vi forzado a interrumpir mi trabajo en el laboratorio a media tarde y dirigirme a casa, encontrándome afectado por una notable inquietud, combinada con cierto mareo. En casa me tumbé y me hundà en una condición de intoxicación no desagradable, caracterizada por una imaginación extremadamente estimulada. En un estado parecido al del sueño, con los ojos cerrados (encontraba la luz del dÃa desagradablemente deslumbrante), percibà un flujo ininterrumpido de dibujos fantásticos, formas extraordinarias con intensos despliegues caleidoscópicos. Esta condición se desvaneció dos horas despuésâ€, describió Hofmann las sensaciones que tuvo.
Una vez en casa, su estado se tornó más angustiante. Según se lee en sus apuntes: “Estaba convencido de que un demonio me habÃa invadido, que mi vecina era una bruja y que el mobiliario me amenazaba. Pensé que habÃa enloquecido por completoâ€. Sin embargo, tras varias horas, el pánico dio paso a una sensación de bienestar: “Los colores y juegos de formas que veÃa con los ojos cerrados me resultaban ahora placenteros. Se trataba de imágenes fantásticas que surgÃan ante mÃ, alternándose unas tras otras, abriéndose y cerrándose en cÃrculos y espirales para después explotar en fuentes de color, y comenzar de nuevo, en un flujo incesanteâ€.
Lejos de tratarse de una simple anécdota, aquella primera experiencia deliberada del cientÃfico significó el inicio de una nueva etapa en la exploración cientÃfica de la conciencia humana. El poderoso efecto psicodélico de la sustancia despertó mucho interés en la comunidad cientÃfica, particularmente en los campos de la psiquiatrÃa, la psicologÃa y la neurociencia.Durante las décadas de 1950 y 1960, el LSD fue objeto de cientos de estudios clÃnicos que lo vincularon con el tratamiento de diversas afecciones, como la depresión, la ansiedad y el alcoholismo. Tanto asà que prestigiosas instituciones médicas de Estados Unidos y Europa realizaron ensayos controlados mientras figuras de la psiquiatrÃa, como Stanislav Grof, profundizaron en sus efectos sobre el inconsciente, abriendo un debate sobre su potencial terapéutico.A mediados de la década de 1960, el LSD se popularizó fuera del ámbito clÃnico y comenzó a ser consumido masivamente en contextos recreativos, especialmente entre jóvenes vinculados a la contracultura en Estados Unidos. Figuras como Timothy Leary, exprofesor de Harvard y defensor del uso del LSD como herramienta de expansión mental, promovieron su utilización en contextos espirituales y polÃticos, lo que contribuyó a su asociación con movimientos estudiantiles, protestas contra la guerra de Vietnam y el rechazo a los valores tradicionales. Esta relación con la disidencia generó alarma en los gobiernos y sectores conservadores, que comenzaron a presionar por su prohibición.
En 1965, Estados Unidos impuso las primeras restricciones al LSD, y en 1968 lo declaró ilegal para cualquier uso no médico. Dos años más tarde, en 1970, la sustancia fue incluida en la Lista I de la Ley de Sustancias Controladas (Controlled Substances Act), una categorÃa que agrupa a las drogas consideradas de alto potencial de abuso y sin valor terapéutico reconocido. La clasificación cerró el acceso a la investigación cientÃfica, y su prohibición fue replicada por numerosos paÃses, marcando el fin de una etapa de exploraciones clÃnicas abiertas que habÃa comenzado dos décadas antes.Hofmann continuó su carrera en los laboratorios Sandoz, donde se especializó en el estudio de alcaloides naturales con propiedades psicoactivas. Durante las décadas siguientes, investigó las sustancias utilizadas en contextos rituales por los pueblos nativos de mexicas, zapotecas y mayas. En 1958 logró aislar por primera vez en un laboratorio la psilocibina, el principal componente activo de hongos alucinógenos empleados en ceremonias chamánicas. Ese mismo año desarrolló el primer método de sÃntesis artificial de esta sustancia, lo que permitió su uso controlado en estudios clÃnicos y farmacológicos.
También lo hizo con otras plantas visionarias utilizadas en contextos tradicionales, entre ellas, investigó las semillas de Rivea corymbosa, conocidas en náhuatl como ololiuhqui, que eran empleadas en rituales por pueblos indÃgenas del centro y sur de México. Logró identificar su principio activo: la amida del ácido D-lisérgico (LSA), una sustancia estrechamente relacionada con el LSD en términos estructurales y farmacológicos. Estos hallazgos reforzaron su hipótesis de que las sustancias psicodélicas desempeñaban un rol central en las prácticas religiosas ancestrales y podÃan tener aplicaciones terapéuticas contemporáneas si se estudiaban con rigurosidad cientÃfica.Ya jubilado, en 1971, continuó escribiendo y participando en debates cientÃficos y filosóficos sobre la conciencia. A lo largo de su carrera, escribió más de 100 textos cientÃficos y varios libros, entre ellos LSD: Mi hijo problemático, en el cual reflexionó sobre el potencial terapéutico y espiritual de estas sustancias. Murió en Suiza en 2008, a los 102 años.
