14 de marzo de 2025
Un nadador mendocino de 17 años batió un récord histórico al cruzar a nado el Río de la Plata: �??Nunca me detuve�?�
Lautaro Arjona se convirtió en la persona más joven en atravesar a nado las aguas que separan Colonia de Sacramento, en Uruguay, de Punta Lara, en Argentina. Completó el recorrido en 14 horas y 28 minutos, superando el récord vigente desde 1923, establecido por la nadadora argentina Lilian Harrison, quien realizó el cruce a los 19 años
Desde la embarcación de apoyo, su padre, Oscar Arjona, vivió cada instante con el corazón casi galopando en su pecho. Lo vio avanzar, detenerse unos segundos y volver a impulsarse con una fuerza indescriptible. Todo el tiempo sintió angustia y admiración. Lo acompañó con la mirada y con el alma, sintiendo en cada brazada el sacrificio de su hijo. “Verlo llegar después de tanto esfuerzo es algo que no puedo poner en palabras. Es un orgullo inmenso, una emoción que me desbordaâ€, confesó con la voz entrecortada.
Lautaro comenzó a nadar a los 10 años y a los 14 se adentró en las aguas abiertas. Durante dos años soñó con este desafÃo y se preparó con absoluta disciplina. Con el respaldo de su familia, sus amigos, su equipo y su entrenador, Claudio Capezzone, alcanzó un hito que hoy lo tiene entre los referentes de la disciplina a nivel mundial. “Lo pensé cuando tenÃa 15 años, pero en ese momento no contaba con la experiencia ni la resistencia necesarias. Entrené, competà en otras pruebas y, dos años después, sentà que estaba listoâ€, resume el adolescente que este año termina la escuela secundaria.El cruce del RÃo de la Plata es considerado uno de los desafÃos más exigentes en la natación en aguas abiertas. Con su anchura y condiciones cambiantes, apenas 42 nadadores lograron completarlo en más de un siglo. Lautaro no solo se convirtió en el número 42 en lograrlo, sino que además rompió un récord que llevaba 102 años vigente. Antes de que él hiciera pie en la orilla de Punta Lara, a las 20:15 del lunes 10 de marzo de 2025, la persona más joven en realizar esa travesÃa habÃa sido la nadadora argentina Lilian Harrison, quien lo logró en 1923 con 19 años. Lautaro superó esa marca con dos años menos.“Empecé con clases y terminé quedándome porque me gustó mucho el agua, nadar. Y de ahà pasé a las aguas abiertasâ€, cuenta. El salto lo dio porque Capezzone notó la resistencia que tenÃa y le recomendó probar esa disciplina. “A los 14 arranqué a nadar allÃ. Mi primera experiencia fue en el dique Potrerillosâ€, agrega y admite que aún le duelen un poco los hombros, consecuencia de su aventura.
En tan solo un año, supo que tenÃa la suficiente capacidad para ir más allá. Realizó cruces, nados y otros desafÃos previos hasta tocar el sueño con las manos. “SabÃa que no iba a ser fácil, pero nunca me enfoqué en el tiempo ni en los récords, solo querÃa llegarâ€, explica el joven nadador. “A medida que avanzaba, me daba cuenta de que cada brazada me acercaba más a la meta, pero al mismo tiempo, habÃa momentos en los que parecÃa que el horizonte no se movÃa. Uno ve la costa, pero sigue viéndola igual por horasâ€, dice y se le escapa una risa al recordar los momentos de eternidad que vivió en las aguas.El tramo final de la travesÃa fue el más desafiante. “Las olas empezaron a crecer y se hizo cada vez más difÃcil avanzar. A veces, sentÃa que nadaba y no avanzaba. Mirara hacia donde miraba solo habÃa rÃo, no se veÃa ninguna orilla... Hubo un momento en que me dije a mà mismo: ‘No puedo aflojar ahora, llegué hasta acá, tengo que terminar’â€, revive Lautaro su fuerza estoica. Durante las últimas cuatro horas, el oleaje alcanzó los dos metros y el viento cambió, haciendo que el recorrido se alargara unos kilómetros más de lo previsto.
En ese momento, su fortaleza mental fue clave. “Lo más difÃcil fue controlar la cabeza, porque el cansancio es enorme y cualquier pensamiento negativo te puede jugar en contraâ€, admite el joven que nunca estuvo solo y anhela con tomarse el tiempo para descansar.Oscar Arjona fue testigo del esfuerzo de su hijo desde los primeros entrenamientos cuando habÃa comenzado a nadar en aguas abiertas, pero aún no estaba en su mente enfrentar tremendo desafÃo.
“Uno ve todo el sacrificio que hay detrás: madrugar todos los dÃas, entrenar doble turno, soportar el cansancio. Y después, cuando llegó el momento de la prueba, ver cómo el rÃo le puso trabas y aun asà logró superarlas fue impresionante. Fue muy fuerte vivir esto. ¡Fue muy tenso!â€, destaca emocionado.“Su preparación, guiada por el entrenador Claudio Capezzone y con el respaldo de referentes como Gustavo Oriozabala y Damián Blaum, fue clave en su evolución deportiva. Este nuevo hito reafirma el crecimiento de la natación en aguas abiertas en Argentina y marca el inicio de un camino que podrÃa llevar a Arjona a superar nuevos desafÃos en la élite del deporteâ€, escribieron en un comunicado el Club Mendoza de Regatas, que le brindó apoyo.
Oscar reconoce la importancia de Oriozabala —destacado nadador argentino especializado en aguas abiertas— en este desafÃo. “En un momento bajó al agua, lo acompañó, lo alentó de cerca. Tuvo que terminar nadando más kilómetros de lo que se preveÃa, porque el estado del rÃo no le permitÃa llegar al lugar que tenÃa que llegar, asà que se corrió la llegada y terminó nadando más kilómetros de lo previstoâ€, cuenta del desafÃo que inició a las 5:45, en el Puerto Deportivo de Colonia, en Uruguay, y a las 20:28 del mismo dÃa estuvo en la orilla, cerca de Punta Lara.El camino hasta concretar ese cruce no fue fácil. La familia organizó rifas y buscó patrocinadores para cubrir los costos de la travesÃa. “Mucha gente nos ayudó, el Club Mendoza de Regatas, la SecretarÃa de Deportes y personas que colaboraron comprando números. Todo esto se hizo con esfuerzo y corazónâ€, destaca su papá y agradece a quienes lo apoyaron de manera especial. “A los amigos de Lautaro, no puedo más que agradecerles porque se reunÃan temprano para que pudiera estar porque se levantaba a las 4 de la mañana para ir a entrenarâ€.
Ahora que la hazaña quedó grabada en la historia, Oscar solo quiere que su hijo disfrute de lo logrado. “Creo que todavÃa no cae en lo que hizo. Fue una prueba durÃsima y la superó con creces. Ahora le toca descansar y disfrutar. Después veremos qué sigue. Pero lo que hizo ya es historiaâ€, finaliza.