7 de marzo de 2025
Es hijo de atletas olímpicos, nació en EEUU, se formó en España con Alcaraz y hace base en Argentina: la historia de Emilio Nava
A sus 23 años, el joven con raíces mexicanas es uno de los 16 clasificados a los octavos de final del Challenger de Córdoba. Su equipo de trabajo le contagió la costumbre de los asados. En su primera excursión en un torneo en el país, contó su historia que es la de un auténtico trotamundos
Tras un extenso y clave paso por la sala de fisioterapia, donde regeneró sus músculos de cara al próximo desafÃo, arribó a la sala de prensa. Distendido, abierto al diálogo, y con un castellano fluido, explicó: “Nacà y crecà en Los Ãngeles, en California, y vivà allà hasta los 16 o 17 años. Luego me fui cuatro años a entrenar a España y después regresé a Estados Unidos. Ahora estoy haciendo base en Buenos Airesâ€.
Los Juegos OlÃmpicos de Seúl 1988 marcaron un antes y un después en la vida de ciertos deportistas, como en la de Gabriela Sabatini, quien a sus 18 años consiguió la medalla de plata en singles. Para los padres de Emilio también fue un punto aparte, pero en otra materia: ahà fue dónde se conocieron. “Mi madre representaba a México en tenis y mi padre corrÃa atletismo. Tenemos buenos genesâ€, bromeó Emilio.
Si bien su padre querÃa que sus hijos siguieran su legado, tanto Emilio como sus hermanos optaron por el deporte de la raqueta. “SabÃa que no tenÃa tanto futuro en el atletismo. Mi madre fue bastante influyente. De hecho era nuestra entrenadoraâ€, afirmó el joven de 23 años.Además, el menor de tres hermanos reveló que de niño era difÃcil competir con ellos. Eran más altos, más fuertes, más sólidos mentalmente. Actualmente, Eduardo, el mayor, trabaja en la United States Tennis Association (USTA), y Diego, el del medio, en la Universidad de Louisville.Su primo por parte materna es Ernesto Escobedo, histórico jugador del tenis mexicano, ganador de cuatro tÃtulos challenger y que fue 67º del escalafón mundial en julio de 2017. “No llegué a compartir mucho tiempo en el circuito, pero siempre lo miré como una motivación. Él trabajaba bastante duro. Siempre nos empujamos, era una competitividad positivaâ€, contó.En cuanto a su travesÃa por la Academia del español Juan Carlos Ferrero, dijo: “Me quedé cuatro años ahÃ. Fue un momento clave para la madurez, tanto de persona como de jugador. Juan Carlos estuvo muy presente. Luego vino un tal Carlos Alcaraz, de 15 o 16 años, y entrenamos bastante. La relación era buena, es una gran persona. Lo veÃa y pensaba: ‘Este chico juega bien’â€.
El cerebro del equipo de trabajo del diestro de 23 años es el argentino Diego CristÃn, ex entrenador de Tomás Etcheverry y Francisco Cerúndolo. Asimismo, su preparador fÃsico y kinesiólogo son albicelestes. “Me estoy acostumbrando a los asadosâ€, manifestó entre risas.El estadounidense no dudó y escogió al serbio Novak Djokovic como su preferido del Big 3, pero cerró con una sorpresa: “Obviamente de los tres me encanta Nole. Pero el que me encantaba ver era a David Ferrer. Era una bestia, tener ese tamaño y llegar a lo que llegó. A veces intentó meterme en sus zapatos y meter mil bolasâ€, sostuvo.
Emilio se medirá con otro argentino en los octavos de final del Challenger de Córdoba. Será ante Gonzalo Villanueva (30), el próximo jueves.
