12 de febrero de 2025
Dólar, exportación y economías regionales: por qué al aceite de oliva le va mucho mejor que al arándano
Crece la preocupación por los altos costos en dólares para producir, derivado principalmente del esquema cambiario y agravado por los bajos precios internacionales
Para dimensionar esta situación, el estudio mostró un indicador que refleja la evolución del poder de compra del exportador en Argentina. Este poder disminuye cuando caen los precios internacionales y/o cuando el dólar oficial rinde menos (los costos aumentan en mayor proporción).
“A fines de 2023, con la fuerte devaluación, mejoró la situación de los exportadores. Sin embargo, con el tiempo, con un dólar oficial que no ha seguido el ritmo de la inflación, se ha ido deteriorando el poder de compra de los exportadores regionales, llegando a una situación similar a la de mediados de 2023″, indicó el informe, elaborado por Jorge Day.
También, destacan las bajas en productos como las peras (-38%), el trigo (-34%), los porotos y el azúcar (-31%), las manzanas (-29%), soja (-28%) y papa, aceite de manà y naranjas (-27%), entre otros.
“Salvo excepciones, como el aceite de oliva y papas industrializada, el resto está por debajo de esos históricos. Muy notorio en productos que hace unos años eran novedad, como nueces y arándanos, que tuvieron muy buenos precios años atrás, y luego se han normalizadoâ€, aseguró el informe.En ese marco, el autor señaló que en lÃnea con los pronósticos para 2025 “es altamente probable que se mantenga ese dólar bajo, es decir, los altos costos en dólares. Y si el plan actual sigue vigente, es una situación que puede durar varios añosâ€.“La pregunta es si esto permitirá incrementar significativamente la rentabilidad de los distintos sectoresâ€, expresaron.
En esos casos, es usual que, ante una mayor cosecha, los precios pagados al productor disminuyan significativamente (uvas, frutas, entre otros). Es necesario hacer un trabajo para incrementar el porcentaje de la producción a destinar a los mercados externos, tarea que no es tan sencilla con un dólar relativamente barato.
“Desde la perspectiva de la polÃtica económica, es clara la necesidad de reducir los costos que enfrentan las empresas. ClarÃsimo en impuestos. La alta presión tributaria se podrá reducir en forma sustentable con niveles de gasto público más razonable, una tarea que tomará su tiempo. También se necesita hacer reformas en materia de aduanas y puertos, que impliquen menores costos para exportarâ€, concluyó el estudio.En este sentido, recientemente el presidente de la “Estamos haciendo gestiones ante el gobierno para que el 20% del adicional que se paga a los trabajadores sea un beneficio para ellos, no una carga para nosotrosâ€, dijo el directivo.Sucede que los trabajadores del sur del paÃs cobran un 20% adicional que se suma a las remuneraciones básicas, conocido como “Zona desfavorable†o “adicional por zona australâ€. Este, que varÃa según el convenio colectivo de trabajo, busca compensar el mayor costo de vida y las condiciones climáticas adversas de la región.El reclamo de la entidad no se centra en el adicional que se paga, sino en las cargas tributarias mayores que deben pagar por él. Proponen que ese 20% quede libre de impuestos o libre disponibilidad, es decir, que se pueda utilizar para pagar otros tributos, tal como Ganancias.La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) expresó recientemente “su firme rechazo a la reciente suba de tributos provinciales y municipales, que engrosan una carga impositiva a todas luces desmesurada, perjudicando las posibilidades de crecimiento del paÃs y la formalización de la actividad económica. La entidad en repetidas ocasiones ha señalado que Argentina existe una presión tributaria excesiva, muy por encima de las que históricamente registró el paÃs y de las que se observan en la actualidad en naciones comparablesâ€.
