1 de febrero de 2025
Iba a caballo y lo atropelló un rastrojero: la misteriosa muerte del folclorista que cantó una zamba prohibida por la dictadura
Jorge Cafrune, que se había animado a desafiar las prohibiciones de la dictadura militar, fue arollaado -en enero de 1978- por una camioneta cuando circulaba a caballo por la Ruta 27 con destino a Yapeyú, Corrientes. Aún persisten las dudas de su final: ¿crimen o accidente vial?
No se equivocó. Se consagró en CosquÃn en 1962. Y, en 1965, se dio el lujo de ser el padrino de la Inolvidable Negra en ese mismo escenario. “Yo me voy a atrever, porque es un atrevimiento lo que voy a hacer ahora, y voy a recibir un tirón de orejas de la comisión (organizadora del festival). ¿Pero qué le vamos a hacer, siempre he sido asÃ, galopeador contra el viento? Les voy a ofrecer el canto de una mujer purÃsima, que no ha tenido oportunidad de darlo y que, como les digo, aunque se arme bronca, les voy a dejar con ustedes a una tucumana: Mercedes Sosaâ€, dijo aquel dÃa antes de presentarla.
Desde el año 1973, Cafrune se habÃa consagrado como un artista de proyección internacional. HabÃa tocado en escenarios de la talla del Carnegie Hall y el Lincoln Center de Nueva York. Y habÃa logrado el reconocimiento del público europeo. De hecho, ya hacÃa un tiempo que habÃa elegido a España como su lugar de residencia junto a su pareja de entonces, Lourdes López Garzón.HabÃa llegado a Córdoba unos dÃas antes del comienzo del festival del verano del ‘78 como para poder prepararse. Y ya habÃa tenido una muestra de lo que le podÃa pasar por desafiar las absurdas reglas de entonces, cuando se animó a cantar El orejano, otro de los temas censurados por los militares, en un festival del Paseo Sobremonte al que habÃa sido invitado. Sin embargo, después de pasar algunas horas demorado por la policÃa, se fue a comer un asado con amigos. Y volvió a entonar otra canción prohibida: Hombre con H.“Veo que alguien viene corriendo hacia mÃ. En esos momentos, no me daba cuenta quién era. Después me di cuenta que era un tipo de seguridad. Me dice: ‘¡Apague todo!’. Y corto el sonido. Los de seguridad subieron al escenario. Se llevaron detenido a Cafrune. Fue un escándaloâ€, recordó luego Luis Nogués, el sonidista que estaba a cargo de la consola en ese momento. No obstante, también hay testimonios contrapuestos que aseguran que el folclorista nunca abandonó el escenario. Pero que sà dejó la ciudad de CosquÃn sabiendo que lo estaban buscando.
A pesar de todo, el hombre no se amedrentó. “Fue como volver a la casa de mis viejos. Es el lugar donde me hiceâ€, dijo en una nota posterior al festival. Lo que pasó después, en tanto, nunca pudo clarificarse. Según la versión oficial, el 31 de enero, mientras cabalgaba a la altura de BenavÃdez en dirección a Yapeyú, Corrientes, junto a su amigo Chiquito Gutiérrez, fue embestido por una camioneta Rastrojero que conducÃa un joven de unos 20 años, llamado Héctor Emilio DÃaz. A raÃz del hecho que fue catalogado como un “accidenteâ€, Cafrune sufrió graves heridas, ya que el caballo cayó sobre él causándole la fractura de varias costillas y politraumatismos en el cráneo y tórax. Falleció durante la madrugada del dÃa siguiente en el Hospital Municipal de Tigre.Pero están, por supuesto, quienes dudan de esta teorÃa. Y motivos no les faltan, ya que el artista siempre se habÃa mostrado muy comprometido con la realidad polÃtica y social del paÃs y con sus actos de “rebeldÃa†no dejaba de incomodar. Primero contrarió a la Triple A, que habÃa comenzado con la persecución de artistas en 1975 durante la presidencia de Isabel Perón, y después a quienes habÃan perpetrado el Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.“A éste hay que matarlo porque no podemos dejar que esto se expanda, que empiecen a cantar canciones prohibidasâ€, cuentan que le habrÃan escuchado decir al ex teniente luego condenado por tormentos seguidos de muerte, Carlos Enrique Villanueva, dos sobrevivientes del centro de detención clandestino La Perla durante el juicio a la Junta Militar. Y a José López Rega, mano derecha de Juan Perón durante su gobierno de la década del ‘70, en tanto, se le adjudica la frase: “Cafrune es más peligroso con una guitarra que un ejército con armasâ€.
