22 de noviembre de 2024
El caso de la agencia de inteligencia paralela que la Policía de Brasil relaciona con los planes golpistas de funcionarios de Bolsonaro
La lista de objetivos incluyó a magistrados del Supremo Tribunal Federal como Alexandre de Moraes y otros como Luís Roberto Barroso, Luiz Fux, y Dias Toffoli
El ecosistema polÃtico legislativo también fue blanco de esta vigilancia, con un foco en figuras prominentes como Arthur Lira, actual presidente de la Cámara de Diputados, y su predecesor Rodrigo Maia. Esta operación de vigilancia se extendió al periodismo, donde reporteros como Mônica Bergamo de Folha y Vera Magalhães de O Globo figuran entre los afectados.
Los alcances de la operación, denominada “Última Millaâ€, se extienden también al monitoreo de al menos un exgobernador, João Doria, quien desempeñaba su cargo bajo las filas del PSDB. Al mismo tiempo, funcionarios del Ibama y la Receita Federal también se convirtieron en sujetos de vigilancia. Todo esto ocurrió al amparo de una “Abin paralelaâ€, una organización considerada ilegal y dedicada a la vigilancia de autoridades públicas y a la creación de noticias falsas.
Se ha iniciado una investigación para determinar si se usó el software FirstMile para geolocalizar y hacer seguimiento de los jueces del STF y polÃticos considerados adversarios del ex presidente Bolsonaro. El objetivo de estas acciones es desmantelar la “Abin paralelaâ€, la cual es identificada como una “organización criminalâ€, dedicada a actividades de espionaje ilegal.
Este escándalo pone nuevamente en tela de juicio las acciones del anterior gobierno con respecto a sus polÃticas de monitoreo y control de figuras públicas. La utilización de medios tecnológicos para el espionaje ilegal refleja preocupaciones sobre la privacidad y el abuso de poder. Las implicaciones son inmensas dado que la operación abarcarÃa también la manipulación de información, empeorando la polarización polÃtica y la desinformación en la esfera pública brasileña.
