5 de septiembre de 2024
¿Por qué la economía china está en crisis?
Los consumidores se han vuelto más frugales, las empresas han recortado salarios y contrataciones, y millones de egresados universitarios enfrentan a grandes dificultades al ingresar al mercado laboral
El año pasado, cuando se les hizo la misma pregunta a los encuestados, esa cifra descendió al 39 por ciento.
Hace unos años, Beijing decidió liberar su economÃa de la dependencia del frenético mercado inmobiliario, un sector que habÃa apuntalado los ahorros de las familias, asà como el sector bancario chino y las finanzas de los gobiernos locales. Ahora, el sector inmobiliario está en crisis. Los promotores de bienes raÃces colapsaron, dejando enormes deudas, un montón de inversiones fallidas, departamentos sin vender y puestos de trabajo perdidos.
En 2006, Sherry Yang abrió un negocio enfocado en la fabricación de rótulos para tiendas, vallas publicitarias y carteles en la provincia de Sichuan, en el suroeste de China. En pocos años, las empresas locales hacÃan tantos pedidos que Yang tenÃa 16 empleados y sus máquinas de impresión funcionaban las 24 horas del dÃa.
Pero el negocio nunca se ha recuperado del todo después de la pandemia de covid, dijo. Este verano, la escasa demanda ha empeorado; las ventas en julio cayeron un 70 por ciento respecto al año anterior. Yang dijo que parecÃa que todos los sectores estaban en crisis y que nadie gastaba.“Ha sido el año más difÃcil desde que abrimosâ€, dijo.
El gasto de los consumidores, que las autoridades chinas han identificado como un importante motor del crecimiento, sigue siendo débil en toda la economÃa.Varias empresas extranjeras que en su dÃa incursionaron en China para aprovechar el auge económico se están replegando. El mes pasado, la cadena de tiendas de belleza Sephora, filial del grupo francés de lujo LVMH, anunció un recorte de personal debido a las “dificultades del mercadoâ€. IBM anunció que cierra sus dos centros de investigación y desarrollo en China.
Y los legisladores que intentan dar una respuesta se ven obstaculizados porque no pueden confiar en la solución que funcionó en el pasado. Durante años, los gobiernos locales pidieron prestado dinero para proyectos de desarrollo de gran envergadura que creaban y mantenÃan puestos de trabajo e impulsaban el auge de la construcción, aunque no existiera una verdadera necesidad de tanta infraestructura.Pero la deuda derivada de esos préstamos, a menudo canalizada a través de medios de financiación opacos, se ha disparado hasta superar los 7 billones de dólares. Como los inversionistas han mostrado su inquietud por el sistema financiero chino, es improbable que los dÃas de grandes préstamos para infraestructuras de lujo regresen pronto.Para acallar el debate sobre una crisis económica de gran envergadura, las autoridades han advertido a algunos economistas que no establezcan comparaciones públicas entre los problemas de China y el colapso de la burbuja inmobiliaria japonesa impulsada por la deuda en la década de 1980, que lastró su economÃa durante décadas.
Aunque el colapso del sector inmobiliario ha ocasionado muchos daños colaterales, el riesgo de insolvencia queda minimizado por el férreo control del sistema financiero chino. El peligro es que el gobierno pudiera disponer de menos recursos fiscales para evitar que las cosas se desmoronen.
“Las consecuencias de esta crisis fiscal son un menor crecimientoâ€, dijo Alicia GarcÃa-Herrero, economista jefe para la región Asia-PacÃfico del banco de inversión Natixis.Los fondos extranjeros se han convertido en vendedores netos de acciones chinas en 2024, lo que supondrÃa la primera salida anual de capital desde que se dispone de datos hace una década. Las acciones de unas 180 empresas chinas han sido retiradas de un Ãndice bursátil crÃtico desde principios de año, lo que ha reducido la presencia de las firmas chinas en los Ãndices de referencia mundiales.
Los inversionistas chinos también se han enfocado en el oro, lo que ha contribuido a que los precios alcancen máximos históricos.
Por su parte, China ha restado importancia a las preocupaciones económicas. En un artÃculo de opinión publicado en abril en los medios de comunicación estatales, Jin Ruiting, director del Instituto de EconomÃa Internacional de la Academia China de Investigación Macroeconómica, dijo que los medios de comunicación y los polÃticos occidentales seguÃan >Sin embargo, los problemas fundamentales persisten.
Winnie Chen se licenció este verano en auditorÃa en Nanchang, una ciudad del sureste de China. Se presentó al examen de la función pública en marzo, pero no consiguió trabajo, al competir contra cientos de aspirantes en cada uno de los cargos disponibles.
En una de ellas, el salario inicial era de 380 dólares al mes, una cantidad que consideraba demasiado baja para vivir. Otra compañÃa le ofreció un puesto, pero le dijo que tendrÃa que trabajar los dÃas festivos y que no recibirÃa dÃas libres a cambio. Le ofrecieron un puesto de maquilladora, pero lo rechazó al enterarse de que tendrÃa que trabajar en un club nocturno.
© The New York Times 2024.
