2 de septiembre de 2024
El impacto de la falta de acceso a la vivienda: 2,5 millones de jóvenes de entre 25 y 35 años viven con sus padres o abuelos
Equivalen al 38% de ese grupo de edad de la población argentina. Es una situación que persiste hace al menos dos décadas. Actualmente, el alquiler de un monoambiente equivale al 70% del salario promedio de los trabajadores más jóvenes. Algunos datos de otros países
Históricamente, el porcentaje de jóvenes sin emancipar en el paÃs registró variaciones considerables, tal como lo muestran las estadÃsticas manejadas por el Instituto Nacional de EstadÃstica y Censos (Indec). De hecho Infobae informó dÃas pasados que En 2004, el 35% de los jóvenes no habÃa logrado su “independencia†habitacional, proporción que disminuyó a 31% en 2012, el nivel más bajo registrado desde entonces. A partir de 2016, los informes de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y de la Encuesta Nacional de Gasto de los Hogares (ENGHo) indican que el porcentaje de jóvenes no emancipados se ha mantenido en un promedio del 39 por ciento.
Fernando Alvarez de Celis, director ejecutivo de la Fundación Tejido Urbano, explicó a Infobae que la alta proporción de jóvenes argentinos entre 25 y 35 años que aún viven con sus padres o abuelos se debe a una combinación de factores económicos y culturales. “Predominan las razones económicas, tales como la falta de crédito hipotecario, que aunque fue reintroducido hace cuatro meses, presenta altos costos y la necesidad de un anticipo de hasta el 25% del valor de la vivienda, lo que complica la compra de propiedades para quienes no cuentan con ahorros sólidos. Además, los altos valores de alquiler pueden consumir un gran porcentaje de los ingresos de este grupo etarioâ€.Aunque el mercado de alquileres se está estabilizando y En CABA, el alquiler promedio de un departamento de dos ambientes es de $485.000 según Zonaprop, y varios sectores aún no recuperaron totalmente la caÃda en sus ingresos, lo que impide la independencia financiera de los hogares.
El trabajo reveló que, en 2023, el número de jóvenes no emancipados ascendió nuevamente a 2,3 millones, el ya mencionado 38% del grupo en cuestión.La situación internacional muestra un panorama igualmente variado. En Estados Unidos, por ejemplo, el porcentaje de jóvenes que viven en casas familiares ha aumentado de menos del 20% a más del 30% entre 1999 y 2014. En Europa, paÃses como PaÃses Bajos y Alemania mantuvieron tasas relativamente estables o incluso han visto leves reducciones, mientras que en Francia, Reino Unido e Italia las cifras se incrementaron.
Para alcanzar niveles de emancipación comparables a los de PaÃses Bajos, Alemania o Francia, Argentina necesitarÃa una disminución significativa del número de jóvenes no emancipados, estimada en un millón. Este cambio requerirÃa una transformación profunda en la matriz socio habitacional del paÃs, incluyendo mejoras en el acceso al alquiler y la disponibilidad de créditos hipotecarios.Sobre el impacto de la construcción de nuevas unidades en el mercado inmobiliario y la demanda de viviendas Ãlvarez de Celis, subrayó que, aunque hay un déficit de 1.000.000 de viviendas en Argentina, los desarrollos actuales no satisfacen esa necesidad pues se orientan a segmentos de ingresos más altos y excluyen a los jóvenes.Esto intensifica el estrés en el mercado debido a la falta de vivienda adecuada y accesible, agravado por una escasez crÃtica de crédito inmobiliario.El trabajo señaló diferencias regionales significativas en los niveles de emancipación juvenil en Argentina. En el norte del paÃs, la mitad de las personas entre 25 y 35 años aún viven con sus padres. En contraste, en ciudades como Buenos Aires, La Plata, Rosario y Córdoba, donde hay más empleo y universidades, “sólo tres de cada diez jóvenes permanecen en el hogar familiarâ€, acotó Ãlvarez de Celis.En cuanto a las polÃticas públicas que podrÃan favorecer el acceso a la vivienda propia, es crucial desarrollar medidas que proporcionen opciones de créditos hipotecarios adaptadas a los presupuestos de los más jóvenes.
“Adoptar polÃticas similares a las de Uruguay y Chile, donde se ofrecen viviendas a precios accesibles especÃficamente para jóvenes. Esto podrÃa revitalizar el mercado inmobiliario y facilitar la independencia de este segmento demográficoâ€, concluyó.
