26 de agosto de 2024
La negociación de un nuevo acuerdo entre el Gobierno y el FMI no tiene fecha ni tampoco un contenido definido
Tras el receso de verano, los técnicos del Fondo se reunirán con el equipo económico para revisar la acumulación de reservas y la marcha del ajuste fiscal. La gran pregunta es qué puede exigirle el Fondo a la Argentina
A grandes rasgos, el Poder Ejecutivo deberá mostrar una acumulación de reservas de USD 10.900 millones en comparación con diciembre de 2023. En el segundo trimestre el acopio de divisas alcanzado sobrepasó con cierto margen lo previsto en el acuerdo, pero esa meta se complicarÃa, más bien, en este tercer trimestre, que es la última fecha de corte para examinar las metas en el Extended Fund Facility (EFF) vigente.
Los objetivos fiscales también fueron sobrecumplidos. De acuerdo a un relevamiento de PxQ, a fines de junio el sector público habÃa alcanzado un superávit primario, antes del pago de intereses de deuda -que es el número que toma en consideración el FMI- de 6,9 billones de pesos. La meta para esa fecha de corte era de 4,6 billones de pesos.El ajuste fue tan marcado que con el último dato de julio, que redondeó en los primeros siete meses del año un excedente primario de 7,8 billones de pesos, por lo que a falta de dos meses -en los que contará con dos efectos en simultáneo, de caÃda de ingresos por la reducción del impuesto PAIS y mayor recaudación por Ganancias y la moratoria- la SecretarÃa de Hacienda ya está $167.000 millones por encima de la meta de septiembre.Será, este, el último desembolso del Extended Fund Facility del que será acreedor el Estado argentino, salvo que el Gobierno pueda concretar un nuevo programa que llegue acompañado de nuevos envÃos de dólares. Es todavÃa una incógnita qué tiempos tiene esa negociación, que según fuentes oficiales indicaron a Infobae, todavÃa no inició en términos formales y no tiene fecha prevista.
El ministro de EconomÃa Luis Caputo habÃa asegurado, en junio, que ese proceso darÃa inicio una vez que la octava revisión fuese terminada, pero el ida y vuelta entre Washington y Buenos Aires para abordar un programa nuevo nunca arrancó.La pregunta que sobrevuela entre los analistas del mercado, aún en este contexto en que la negociación formal con el FMI parece enfriarse, es qué podrÃa exigir el organismo como parte de un programa nuevo. Una pista podrÃan darla los últimos acuerdos de este tipo que haya firmado el Fondo Monetario, un ejercicio que realizó la consultora FMyA al analizar los convenios con Egipto, Pakistán y EtiopÃa.En una situación de fragilidad de reservas -agosto, de todas maneras, muestra compras netas en un mes que generalmente es de saldo vendedor. La cuestión de los tiempos no es menor respecto a la llegada de dólares frescos del FMI. Si tal como indican desde los despachos oficiales la negociación aún no arrancó y las perspectivas son las de un acuerdo aún lejano, cabe la pregunta sobre si el Gobierno espera tener un guiño polÃtico desde la Casa Blanca en caso de una victoria republicana en las elecciones de noviembre.
