29 de julio de 2024
La jugada de ajedrez de Rafael Di Zeo para lograr volver al paravalanchas de Boca
El líder de La Doce consiguió que se apartara la fiscal de la causa por la que se encuentra en el derecho de admisión
El golpe fue doble: por un lado puso a un letrado que conoce cada baldosa de las fiscalÃas y los juzgados de toda Córdoba, y por otro logró apartar de la investigación a la fiscal Baulies, que estaba a punto de elevarlo a juicio. ¿Por qué? Porque la fiscal habÃa trabajado en su momento codo a codo con Vezzaro, entonces decidió dar un paso al costado por amistad manifiesta. De esta manera, el nuevo fiscal general de la provincia, Juan Manuel Delgado, debÃa resolver quién se hacÃa cargo del caso. Como en RÃo Segundo no hay otra fiscalÃa, debÃa pasar a otra jurisdicción geográficamente cercana. Para eso habÃa dos chances: Alta Gracia, que cuenta con dos representantes del Ministerio Público, o Jesús MarÃa, donde actúa el doctor Guillermo Monti. Y finalmente la causa recayó en este último que ahora deberá empaparse en el caso y tomar definiciones que en la defensa de Di Zeo confÃan en que sean distintas a las que Baulies habÃa adoptado.
La otra situación que alimenta la fantasÃa de un pronto regreso de Di Zeo a las canchas tiene que ver con su presencia o no en el micro. Al no haber imágenes que lo muestren bajando de ese ómnibus, el lÃder de La Doce objeta su presencia. “Tienen filmado el operativo dentro del micro pero no cuando los bajás, qué raro. Esto fue todo armadoâ€, dicen en el entorno legal del barra. En cambio, para la fiscal Baulies estaba todo claro: un gendarme y un policÃa declararon bajo juramente que Rafa fue el primero en bajar y tras él salió Skeletor. Y entre creerle a dos uniformados de distinta fuerza o a dos barras, la fiscal optó por la institucionalidad. También se verá cómo juega ahora esta nueva situación. En el medio, del resto de los 56 imputados 52 se negaron a declarar y los cuatro restantes aseguraron que Di Zeo no viajaba con ellos, pero cometieron un blooper a la hora de adjudicarse la tenencia de las armas, ya que dos de ellos dijeron ser dueños de la misma, lo que para la ex fiscal del caso era una comprobación que era una estrategia legal para hacer zafar al jefe de la barra, lo que también ahora será discutido nuevamente.
