24 de noviembre de 2021
La Justicia eleva las condenas a militares por el crimen del cantautor Víctor Jara
La suba en las condenas se debió a que se recalificó la conducta �??a secuestro calificado atendido la gravedad de los hechos que fueron víctimas y los malos tratos a los que fueron sometidos" los secuestrados antes de ser asesinados.
La Corte de Apelaciones de Santiago elevó este martes las condenas contra militares retirados por los secuestros calificados y homicidios del emblemático cantautor VÃctor Jara y del entonces director de prisiones Littré Quiroga durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), en un fallo que, según abogados de derechos humanos, están “en sintonÃa con las que se dictan en otros lugares para crÃmenes de lesa humanidadâ€.
En una sentencia de segunda instancia, la Octava Sala del tribunal de alzada habÃa condenado a Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Haase Mazzei, Ernesto Bethke Wulf, Juan Jara Quintana y Hernán Chacón Soto a penas de 15 años y un dÃa, por las muertes y a 10 años y un dÃa de presidio por los secuestros.
Ahora, esas condenas pasan a ser de 25 años y dos dÃas, y el exoficial Rolando Melo Silva deberá purgar cinco años y un dÃa por encubrir los dos homicidios y otros 3 años y un dÃa por encubrir los secuestros.
El abogado querellante, Nelson Caucoto, destacó que la nueva decisión lo satisface “plenamente†porque tiene penas “proporcionales a los delitos cometidos", y que, además, “están en sintonÃa con las que se dictan en otras latitudes para crÃmenes de lesa humanidad".
"Este fallo es importante también porque se vence ya definitivamente la impunidad que amagó estos crÃmenes durante tantos años. Es una gran alegrÃa para los familiares de VÃctor y Litré, porque su larga lucha comienza a fructificar. AlegrÃa que alcanza al pueblo de Chile, que no ha olvidado a sus hijos asesinados por la dictadura", remarcó, según el sitio de Radio Cooperativa.
Según el fallo, la suba en las condenas se debió a que se recalificó la conducta “a secuestro calificado atendido la gravedad de los hechos que fueron vÃctimas y los malos tratos a los que fueron sometidos durante su prisión en el entonces Estadio Chile".
La resolución reseña que Jara y Quiroga fueron secuestrados “sin que mediara orden alguna de autoridad competente; luego, fueron mantenidos en precarias condiciones y sometidos a interrogatorios ilegales y maltrato fÃsico permanente entre el 12 y el 15 de septiembre de 1973".
"En el caso de VÃctor Jara MartÃnez, se le refiere en ese mismo perÃodo como visiblemente deteriorado fÃsica y anÃmicamente, con su rostro hinchado con innumerables hematomas, manos ensangrentadas y deformadas, cuyos dedos evidentemente fueron quebrados o fracturados, puesto que se doblaban con facilidad", advierte el escrito.
El cantautor "fue interrogado ilegalmente y seguidamente sometido a torturas que podÃan durar toda la noche, incluso se detalla que tenÃa su mano izquierda lesionada asà como su ojo izquierdo, producto de golpes recibidos al regreso de esas declaraciones, vejaciones que llegaron a lÃmites inconcebibles, como aconsejarle que cantara alguna canción a un teniente de rasgos germánicos por deseos de sus captoresâ€.
En el caso de Quiroga, además de ser interrogado en repetidas ocasiones, cada vez que salÃa se encontraba "en condiciones deplorables pues apenas podÃa sostenerse en pie, regresando con claras señales de haber padecido tratos ilegÃtimos, siendo que cuando caÃa de rodillas, era inmediatamente atacado por los soldados que lo golpeaban y obligaban a ponerse nuevamente en pie, resultando malherido y sin recibir atenciones médicas mÃnimasâ€.
Sus restos fueron arrojados en la calle y encontrados por pobladores en las inmediaciones del Cementerio Metropolitano el 16 de septiembre de 1973, antes de lograr ser identificados en el exInstituto Médico Legal.
El tribunal repasó que en el cuerpo de Jara "se contabilizaron un total de 44 orificios de entrada de bala†y que Quiroga tenÃa al menos 22 lesiones que se identifican como “por proyectil balÃstico, existiendo orificios de entrada y salida entre éstos".
El nuevo fallo mantuvo las indemnizaciones por daño moral, por lo que el Estado de Chile deberá pagar más de 1.370 millones de pesos (1.600.000 dólares) a los familiares de las vÃctimas.



