15 de agosto de 2023
El voto electr锟絥ico no compensa la desventaja de la falta de transparencia
Los sistemas electr锟絥icos para emitir y contabilizar los sufragios han sido utilizados en distintas partes del mundo, pero tras verificar inconsistencias en la actualidad se mantienen 锟絥icamente en 30 pa锟絪es.
Los sistemas electr贸nicos para emitir y contabilizar los votos han sido utilizados en distintas partes del mundo pero tras verificar inconsistencias en la actualidad se mantienen 煤nicamente en 30 pa铆ses, se帽alaron a T茅lam especialistas en la materia, y plantearon que la mayor dificultad ata帽e a la "transparencia" en la fiscalizaci贸n.
Los investigadores pusieron el foco en el riesgo que implica que la tarea de fiscalizar quede en manos de grupos de expertos, una advertencia que recobr贸 actualidad tras las recientes elecciones en Argentina, en las que la Ciudad de Buenos Aires tuvo dificultades con estos mecanismos de votaci贸n.
En la elecci贸n local de la capital argentina se detectaron irregularidades desde el inicio del proceso y la C谩mara Nacional Electoral manifest贸 su preocupaci贸n por "el mal funcionamiento de las m谩quinas de votaci贸n".
Los inconvenientes llevaron a que la jueza federal con competencia en la Capital, Mar铆a Romilda Servini, adelantara que presentar谩 una denuncia penal por las "irregularidades de la empresa" a cargo de las m谩quinas.
A nivel internacional, las urnas electr贸nicas son usadas total o parcialmente en 30 pa铆ses, entre ellos Estados Unidos, Brasil y Paraguay, mientras que en el resto del planeta son varios los Estados que optaron por implementarlas y que luego se arrepintieron para regresar al sistema anterior.
El diagn贸stico sobre los beneficios o perjuicios de las urnas electr贸nicas genera posturas bien diferenciadas y alimenta la pol茅mica sobre los problemas que, aparentemente, vendr铆a a solucionar este m茅todo de votaci贸n.
En algunos casos, entre ellos Argentina, se esgrime como argumento a favor que el voto electr贸nico permitir铆a sortear presuntas pr谩cticas clientelares.
Esta premisa, sin embargo, no convence a algunos analistas, quienes destacan atributos de otros sistemas electorales como la "organizaci贸n" del m茅todo tradicional aplicado en la Argentina (boleta en papel tipo s谩bana, con fiscalizaci贸n partidaria) y su "coordinaci贸n" a lo largo de varias instancias.
Esa es la postura del docente universitario Marcelo Leiras, profesor asociado del Departamento de Ciencias Sociales en la Universidad de San Andr茅s, quien en di谩logo con T茅lam destac贸 que "los escrutinios son suficientemente veloces".
"No se entiende bien cu谩l es el problema que vendr铆a a resolver este sistema. La administraci贸n electoral en Argentina no tiene problema de transparencia ni de veracidad de los resultados en los 40 a帽os de democracia", resalt贸.
Y agreg贸: "Hay un sistema de administraci贸n electoral que se ha ido mejorando y hay un conjunto de actores que participan de manera muy coordinada y en todas las instancias, desde la organizaci贸n a la fiscalizaci贸n".
Leiras agreg贸 que en la Argentina la "fiabilidad de los resultados" est谩 garantizada incluso para "fuerzas pol铆ticas con poco desarrollo territorial" y puso como ejemplo lo que se vio en la jornada del domingo, en la que La Libertad Avanza de Javier Milei obtuvo la primera minor铆a en la elecci贸n presidencial.
Milei, economista y postulante a la Presidencia, fue asimismo el candidato con m谩s votos de manera individual.
El debate sobre el voto electr贸nico tuvo idas y vueltas en naciones centrales, como Alemania y Pa铆ses Bajos, que dieron marcha atr谩s en su implementaci贸n a partir de varias intervenciones judiciales.
En 2009, el Tribunal Constitucional de Alemania consider贸 que la t茅cnica por la que se instrumenta el voto electr贸nico es dif铆cil de controlar y adem谩s constat贸 que tiene errores, por lo cual, estim贸, "no garantiza una votaci贸n secreta y un control democr谩tico del c贸mputo".
Sobre ese fallo, Leiras indic贸 que pese a "algunas ventajas putativas o supuestas que tendr铆an los sistemas electr贸nicos de votaci贸n", esos m茅todos "no compensan la enorme desventaja que tienen, y que es el hecho de que no son transparentes", alert贸.
Asimismo, estim贸 que no todas las personas tienen "las mismas competencias para analizar las interfaces electr贸nicas que conectan la manifestaci贸n de voluntad con registros en bases de datos".
Se trata de una interfaz que requiere una pr谩ctica "que no todo el mundo maneja", record贸.
"Se requieren competencias muy singulares que la enorme mayor铆a del resto de los ciudadanos no sabe hacer. Entonces, eso le dar铆a a un grupo reducido de personas una ventaja notoria", objet贸.
Ese riesgo, sigui贸 Leiras, fue el que dio lugar a que "la Corte Suprema alemana prohibiera los sistemas electr贸nicos de votaci贸n en ese pa铆s y a muchos otros pa铆ses en retrotraer sus avances con sistemas electr贸nicos de votaci贸n".
Por su parte, la doctora en Ciencias Pol铆ticas de la Universidad Complutense de Madrid Gisela Brito dijo que en materia de voto electr贸nico existen "dos grandes tipos de sistemas, los que utilizan m谩quinas para la impresi贸n de boletas, como el que se us贸 en la Capital Federal, y los sistemas en los que tanto la votaci贸n como el escrutinio de los votos se hace en forma electr贸nica".
Para Brito, son los segundos los que generan mayor "desconfianza" porque, alert贸, "alejan al ciudadano com煤n de la posibilidad de auditar el resultado de la elecci贸n".
"Las auditor铆as solo pueden realizarlas expertos en el 谩rea, de forma que siempre queda la duda. Lo que produce incertidumbre es el mismo hecho de que las comprobaciones solo puedan hacerlas determinados expertos", afirm贸 la polit贸loga e integrante del Centro Estrat茅gico Latinoamericano de Geopol铆tica (Celag).
En Pa铆ses Bajos, luego de a帽os de implementaci贸n, la comisi贸n asesora sobre procesos electorales public贸 en el a帽o 2007 su reporte "Voting with confidence" (votando con confianza), tras el cual la Secretar铆a del Interior removi贸 la regulaci贸n que autorizaba la implementaci贸n de sistemas de voto electr贸nico.
Ese antecedente fue recordado por la Fundaci贸n V铆a Libre, que public贸 el libro "Voto electr贸nico: los riesgos de una ilusi贸n", que re煤ne voces de expertos en la materia.
Si bien distintos mandatarios han sembrado dudas sobre los procedimientos electorales, las cr铆ticas no necesariamente se refieren a los m茅todos de votaci贸n no electr贸nicas.
En Estados Unidos, el expresidente republicano Donald Trump centr贸 su cr铆tica en los sistemas de votaci贸n por correo mientras que Jair Bolsonaro, en Brasil, s铆 apunt贸 contra las urnas electr贸nicas.
"Me parece que lo que se sostiene como ilegitimidad de los escrutinios es simplemente gente que sabe que el voto no le va a ser favorable. Fue el caso de Trump y fue el caso de Bolsonaro. Es parte de un movimiento global m谩s extenso que cuestiona directamente la legitimidad de la democracia", estim贸 Leiras.
Y agreg贸: "La creencia que tienen algunas personas en que los sistemas electr贸nicos de votaci贸n son m谩s transparentes es hija de la misma desconfianza respecto del voto popular".
Para Brito, independientemente que se opte por las boletas en papel u electr贸nicas, "el recuento de los votos deber铆a seguir siendo manual y con participaci贸n de las distintas fuerzas pol铆ticas y la ciudadan铆a, ya que es la 煤nica manera de garantizar la la transparencia de una elecci贸n".
Promotores del voto electr贸nico incorporaron tambi茅n el factor ambiental como argumento en contra del uso de las boletas de papel.
Desde legisladores que han presentado proyectos en el Congreso argentino con el objetivo de "eficientizar los recursos ambientales" hasta la divisi贸n E-Voting de la Fundaci贸n Inria de Chile, que opera en otros pa铆ses de Am茅rica Latina, y propone elecciones "sustentables" que no contribuyan a la tala masiva de 谩rboles.
En respuesta a quienes consideran que el voto electr贸nico es ambientalmente m谩s sostenible, la Fundaci贸n V铆a Libre sostiene en su portal web que "si bien hay sistemas de votaci贸n en los que hay m煤ltiples boletas entre las cuales elegir, lo que genera contaminaci贸n y derroche de papel, no debemos olvidar que los componentes electr贸nicos de las m谩quinas de votar tambi茅n se descartan cuando se rompen, y a diferencia del papel, son dif铆cilmente reciclables".
"El tema del papel no me parece un problema. Me parece que uno puede hacerlo de modo sustentable, ya que hay explotaci贸n forestal sustentable o se use papel reciclado. Es una consideraci贸n importante, pero de segundo orden respecto de decidir cu谩l es el instrumento de votaci贸n que hay que usar", concluy贸 Leiras.



