13 de agosto de 2026
Caso Facundo Moyano: una evaluación a Candela Arizaga enumeró las razones por las que su relato podría estar condicionado
Se trata de un informe de un equipo especializado de la Fiscalía que atendió a la joven de 23 años tras el episodio con el dirigente sindical. Qué concluyó
Un informe oficial del Ministerio Público Fiscal determinó las razones por las cuales el relato de Candela Arizaga sobre el episodio que protagonizó la semana pasada con Facundo Moyano podría estar condicionado. Por el hecho hay una causa penal en curso que tiene al dirigente sindical imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género.
El documento lo elaboró un equipo interdisciplinario compuesto por una trabajadora social y una psicóloga, quienes evaluaron a la joven de 23 años durante su estadía en Hospital Pirovano, a donde fue trasladada luego de haber corrido desnuda por el barrio porteño de Belgrano mientras su pareja la perseguía.
En el escrito, al que accedió Infobae, la profesional a cargo detalló que Candela estaba dormida y somnolienta cuando llegaron y que acompañada por una consigna policial y una amiga.
Luego, durante la entrevista, Arizaga les afirmó no tener recuerdos claros de lo ocurrido esa madrugada. Al ser consultada sobre la denuncia, aseguró: "No hubo violencia de género como se está diciendo".
Según su propio relato, la joven solo recuerda que estaba con Facundo Moyano, su novio, y que ambos consumían alcohol o drogas. Sin embargo, no pudo precisar qué sucedió después ni explicar por qué terminó huyendo del departamento. También dijo que su perro se había escapado y que, en algún momento, pidió ayuda a un colectivo, aunque no detalló la razón.
En este contexto, los expertos determinaron que no fue posible obtener la información suficiente para valorar indicadores concretos de riesgo en cuanto a una situación de violencia de género, "debido al estado de salud física, mental y emocional de Candela al momento de la entrevista".
Sin embargo, sí destacaron una serie de factores de vulnerabilidad que podrían estar condicionándola al hablar:
En su declaración en la Fiscalía la semana pasada, Candela -que es representada por el abogado Roberto Herrera- negó haber sufrido violencia de parte del dirigente sindical, afirmó que no recuerda gran parte de lo ocurrido y pidió que se levanten las restricciones para poder retomar el vínculo.
Al reconstruir los días previos, contó que pasó el fin de semana con Moyano, que compartieron una comida familiar, fueron juntos a la cancha de River y luego regresaron al departamento del dirigente, donde vieron una película.
En ese contexto, relató que esa noche consumió cocaína y que, al día siguiente, decidió avisarle a la empleada doméstica que no fuera a trabajar porque ambos habían trasnochado. También explicó que la droga no la consumió con Moyano y sostuvo que era de ella.
"Yo venía con cambios en estado de ánimo y no fue una buena mezcla y tuve un brote psicótico", declaró Arizaga.
Asimismo aseguró que nunca antes había atravesado una situación similar y vinculó ese estado con problemas personales y el hecho de "sentirse sola porque su familia vive lejos".
Sobre el momento del episodio, explicó que sus recuerdos no son claros. "Lo poco que me acuerdo es que yo estaba corriendo en la calle? sentía que me perseguía y no sabía ni quién era", afirmó. Agregó que incluso les preguntó a los policías "si Facundo me estaba corriendo, si era real o una imaginación". También dijo que creyó que el colectivo estaba en movimiento cuando en realidad estaba detenido y que supone que el chofer fue quien llamó al 911.
Arizaga sostuvo que no recuerda haber discutido con Moyano ni haber mantenido relaciones sexuales con él antes del episodio. Tampoco recordó que él hubiera intentado agarrarla para protegerla, aunque dijo que al ver las cámaras cree que sí ocurrió. "Cuando veo las imágenes no las recuerdo, lo que yo veía en ese momento era otra cosa, no lo que pasaba", manifestó.