30 de junio de 2026
El gobierno de Kicillof criticó la designación de Santilli: "Para él, Buenos Aires no existe"
Carlos Bianco salió a confrontar los cambios de Milei y apuntó contra el jefe de Gabinete: "Quiere ser candidato a gobernador y nunca hizo nada por la provincia". Pese a todo, admiten contactos subterráneos
Los movimientos en el gobierno nacional ya repercutieron en la dinámica política de la provincia de Buenos Aires. La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete de la administración de Javier Milei es seguida de cerca por el gobierno de Axel Kicillof. Este lunes, Carlos Bianco, mano derecha del mandatario provincial, confió que anoche le mandó un mensaje a Santilli en el que solicitó al funcionario que asumirá esta semana una reunión con una delegación del gobierno de la provincia de Buenos Aires; algo que ya había pedido -sin éxito- cuando asumió como ministro de Gobierno provincial. "Anoche, después de cenar me preparé un té y le mandé una cartita de amor", ironizó la mano derecha del gobernador provincial. En esa misiva, que leyó este lunes en sus habituales conferencias de prensa, le pidió a Santilli que intervenga para que "el Gobierno nacional pague las las deudas que tiene con la Provincia".
Tras hacer un breve repaso de lo que había sido la gestión de Santilli como ministro de Gobierno de la Nación. Bianco pidió que el nuevo funcionario lo atienda a él o algún ministro provincial, para "dar las explicaciones que corresponden por las deudas, por las necesidades que tiene la Provincia, por la necesaria cooperación y articulación que tiene que tener un gobierno nacional con todas sus provincias".
"El gobierno nacional ha borrado del mapa, de su mapa de gestión, a la provincia de Buenos Aires. Ese es el problema. No es el problema Adorni, no es el problema Santilli, es el problema Milei: que ha decidido destruir, literalmente, no solo el Estado nacional, sino, con cierta saña particular, a la provincia de Buenos Aires", advirtió el funcionario de la gestión Kicillof.
Sistemáticamente, la administración bonaerense viene haciendo hincapié en las deudas que el gobierno de Milei tiene para con la provincia de Buenos Aires. Es uno de los continuos reclamos. La semana pasada en La Plata advirtieron que la deuda total ascendía a $17,8 billones, de los cuales $4,4 billones son por deudas directas. Es decir que corresponde a fondos específicos de jubilaciones, de seguridad, el FONID, de fortalecimiento y consenso fiscal, y diversos programas en materia de salud, educación y asistencia social. También incluye $9,6 billones por saldos de obras paralizadas: ejecuciones frenadas por Nación en el territorio bonaerense que alcanza a viviendas, vialidad, obras hidráulicas, establecimientos educativos y $3,8 billones por discontinuidad de programas nacionales entre los que se encuentran el REMEDIAR, la entrega de alimentos a comedores no escolares, la distribución de medicamentos post-transplante para el CUCAIBA, el programa de tuberculosis y el de acompañamiento a mujeres víctimas de violencia de género, entre otras políticas públicas.
Más allá de las declaraciones públicas, lo cierto es que subterráneamente hay canales de comunicación, aunque no de manera formal ni oficial como pretendería la gestión bonaerense. Santilli, que buscará ser candidato a la gobernación bonaerense en 2027 en el marco de un acuerdo entre La Libertad Avanza y el PRO, tiene despliegue en el radar político provincial con presencia en la Legislatura bonaerense —el alfil directo es el vicepresidente de la Cámara baja, Agustín Forchieri—, concejos deliberantes e influencia indirecta en intendencias. En su mayoría, los intendentes PRO responden al Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, o al titular del partido a nivel provincial, Cristian Ritondo.
Bianco también se refirió a la cuestión electoral que rodea a Santilli, que hoy asoma como la apuesta más fuerte para disputar la sucesión de Kicillof. "No sé dónde nació puntualmente Santilli, dijo Bianco este lunes, "pero seguro que se autopercibe bonaerense porque además se supone que tiene la intención de ser gobernador o candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires. Bueno, es una provincia que para él no existe en el mapa". En rigor, el nuevo ministro, al igual que Kicillof, nació en la Ciudad de Buenos Aires,
Pese a la distancia expuesta por el gobierno de Kicillof, otros gobernadores no oficialistas han mostrado cierta expectativa con la figura de Santilli en su nuevo rol. Uno de ellos fue el patagónico, Gustavo Melella. El gobernador de Tierra del Fuego —de diálogo fluido con Kicillof— manifestó que la designación de Santilli "representa una oportunidad para encaminar y fortalecer una relación madura y sincera con las provincias", y que desde su lugar como gobernador seguirá "sosteniendo una actitud de respeto institucional y defensa de los intereses de nuestra provincia, convencidos de que el camino es el trabajo conjunto entre Nación y las provincias".
El correntino, Juan Pablo Valdés (UCR), que semanas atrás recibió a Kicillof en la provincia mesopotámica, felicitó a Santilli, le deseó "el mejor de los éxitos" y consideró que lo hará "con gran ética y compromiso para trabajar por la transformación en marcha y el futuro de nuestra Argentina".
El rionegrino, Alberto Weretilneck, también felicitó a Santilli tras la designación. El gobernador patagónico aseveró que el rol que tendrá ahora el exdiputado nacional "demanda diálogo, gestión y una enorme vocación de trabajo para afrontar los desafíos del país". Asimismo, le manifestó todo su acompañamiento "para fortalecer el trabajo conjunto entre la Nación y nuestra provincia".
