24 de junio de 2026
La imagen de una figura de Francia que generó polémica en pleno Mundial: la sustancia que consume y abrió el debate
El casillero del vestuario de Michael Olise llamó la atención en redes sociales por la aparición de un producto
Una imagen del casillero de Michael Olise en el vestuario del Lincoln Financial Field de Filadelfia desató una polémica en pleno Mundial 2026: junto a sus botines y su indumentaria, se distinguía un frasco de lo que en un primer momento se identificó como snus, el tabaco húmedo de origen sueco cuya venta está prohibida en la Unión Europea (UE) salvo en Suecia.
La difusión de la imagen tras el duelo de Francia frente a Irak en redes sociales disparó las críticas contra el extremo del Bayern Múnich, que de un día para otro pasó de ser figura del torneo a estar en el centro de la controversia.
El snus se consume mediante la colocación de una bolsita blanca entre el labio y la encía durante varios minutos hasta que la nicotina se absorbe. No genera humo, pero sí contiene tabaco y nicotina, y su comercialización está vedada en Francia y Alemania —los países de Olise—, así como en la mayor parte de los estados miembros de la UE. Dentro de esos países, las autoridades aduaneras o policiales suelen confiscar el producto o aplicar una sanción económica cuando detectan que se introduce por encima de los límites permitidos para uso personal, aunque la simple posesión para consumo propio no conlleva cargos penales en la mayoría de los casos.
Olise no sería el primer futbolista vinculado a esta sustancia. En 2018, antes de un amistoso entre Inglaterra e Italia, el delantero Jamie Vardy fue visto con una caja de snus, lo que en su momento también generó comentarios públicos. Un estudio de la Universidad de Loughborough reveló que uno de cada cinco futbolistas profesionales consume bolsas de nicotina, sobre de tabaco o ambos, tras encuestar a 628 futbolistas masculinos de la Premier League y la EFL, y a 51 jugadoras de la Superliga femenina.
Pero la polémica con Olise tiene un matiz que cambia el cuadro. Según confirmó AS, el objeto identificado en su casillero no era snus sino bolsas de nicotina sintética, un producto distinto que no contiene tabaco ni requiere combustión y que, por esa razón, se clasifica legalmente como producto "blanco". Las denominadas nicotine pouches son bolsitas de uso oral que se colocan entre la encía y el labio y liberan nicotina a través de la mucosa bucal durante entre 20 y 60 minutos. Cada unidad contiene entre 5 y 20 miligramos de nicotina, y entre sus excipientes figuran celulosa, sales, edulcorantes y aromatizantes. La marca identificada en el casillero del jugador ofrece distintos tamaños y sabores, como menta, sandía o fresa.
El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania, en un informe recogido por el Ministerio de Sanidad de España, las define como "bolsitas de administración oral que contienen sales de nicotina junto con otras sustancias, entre las que se encuentran la celulosa microcristalina, carbonato de sodio y otras sales de carbónico, ácido cítrico y diversos aromas".
La ausencia de tabaco no elimina los riesgos. Según el mismo informe, el consumo de una bolsa de 6 mg produce un aumento promedio de diez latidos cardíacos por minuto, y estudios científicos han vinculado la nicotina con el incremento de la resistencia a la insulina y con un mayor riesgo de diabetes tipo II. Pese a ello, algunos expertos las defienden como alternativa menos dañina al cigarrillo. "Lo que mata no es la nicotina, es la combustión", afirmó el doctor Delon Human, líder de Smoke Free Sweden y exsecretario general de la Asociación Médica Mundial, en declaraciones recogidas por AS.
"Esta investigación nos ayudará a garantizar que los servicios de apoyo de la PFA y los de los equipos médicos de los clubes se basen en pruebas específicas del fútbol", señaló Michael Bennett, director de bienestar del jugador de la Asociación de Futbolistas Profesionales (PFA), en referencia al estudio de Loughborough, según consignó AS.
El debate de fondo remite al modelo sueco. Suecia es el único país de la UE donde la venta de snus está permitida, y también el primero del mundo en alcanzar el estatus oficial de país "libre de humo": solo el 3,7% de los adultos fuma a diario. Los datos del Consejo Sueco de Información sobre Alcohol y Otras Drogas (CAN) atribuyen ese descenso al acceso legal a alternativas sin combustión y a una fiscalidad diferenciada que penaliza el cigarrillo. Análisis oficiales estiman que alrededor de 3.000 muertes anuales atribuibles al tabaquismo se han evitado en ese país gracias a esa transición, y Suecia registra las tasas más bajas de cáncer de pulmón de toda la UE, con una mortalidad por tabaquismo entre un 20% y un 40% inferior a la media europea.
