5 de junio de 2026
Impacto en el mercado de pases: un club argentino está interesado en contratar a Tim Payne
El defensor de Wellington Phoenix e integrante de la selección de Nueva Zelanda, ganó notoriedad mundial por una campaña en redes y en Argentina evalúan negociar su llegada
El giro inesperado en la carrera de Tim Payne, defensor neozelandés, superó todos los pronósticos de una previa mundialista. Lo que comenzó como una acción lúdica en redes sociales terminó por convertir a un futbolista con menos de cinco mil seguidores en una de las personalidades más mencionadas del momento. La viralización, impulsada por un creador de contenido argentino, desató una ola de interés internacional, transformando en fenómeno global a quien hasta hace poco era prácticamente un desconocido fuera de Oceanía.
El crecimiento exponencial de seguidores no solo sorprendió a Payne, sino que también llamó la atención de clubes fuera de Nueva Zelanda. Deportivo Riestra, institución de la Primera División argentina, identificó en el defensor una oportunidad única para capitalizar el impacto mediático y deportivo que generaría su fichaje. La dirigencia del club no desconoce el valor de los movimientos que trascienden lo futbolístico. Ya lo demostró al incorporar a figuras del universo digital, aunque el caso de Payne representa una apuesta diferente: se trata de un profesional con trayectoria comprobada y experiencia internacional. Por eso, ya inició contactos para intentar contratar al jugador de 32 años.
La historia detrás del ascenso meteórico de Payne en redes comenzó cuando Valen Scarsini, conocido en internet como "Elscarso", propuso a su comunidad un reto singular: seleccionar al jugador más anónimo de los 48 equipos mundialistas y convertirlo en una celebridad. Tras una breve investigación, el nombre elegido fue el del lateral nacido en Auckland, quien entonces tenía apenas 4.715 seguidores en Instagram. El experimento social desató una reacción en cadena: miles de usuarios, primero argentinos y rápidamente de otros países, comenzaron a seguir a Payne y a interactuar con sus publicaciones, multiplicando su alcance a escala global.
El fenómeno digital no tardó en reflejarse en la vida real. Payne, quien hasta entonces no entendía la causa de la súbita avalancha de notificaciones, agradeció el gesto en un video grabado durante la concentración de la selección neozelandesa en Florida. En ese mensaje, expresó en español e inglés su gratitud por el apoyo recibido y remarcó el orgullo de representar a su país en una instancia tan trascendente. La autenticidad de su reacción y la simpatía despertada en distintas latitudes terminaron de consolidar su nueva condición de celebridad digital.
En paralelo a la explosión mediática, Deportivo Riestra estudia la posibilidad de incorporar a Payne a su plantel. El club de Nueva Pompeya, que busca reinventarse tras su reciente eliminación de la Copa Sudamericana, ve en el defensor una oportunidad para potenciar su visibilidad y sumar jerarquía futbolística. La dirigencia inició movimientos para contactarse con el futbolista con recorrido internacional y actualidad competitiva que podría marcar un salto cualitativo tanto en el juego como en la presencia mediática del equipo.
La carrera de Payne, que abarca 16 años desde su debut en las juveniles de Auckland City en 2010, incluye pasos por el Blackburn Rovers de Inglaterra y por la MLS Next Pro de Estados Unidos, además de su actual vínculo con el Wellington Phoenix. El defensor, nacido el 10 de enero de 1994, acumula más de cincuenta partidos con la selección de Nueva Zelanda y mantiene contrato vigente hasta 2028 con su club actual, donde ostenta un valor de mercado estimado en 350.000 euros según el sitio Transfermarkt.
El propio Payne reconoció el carácter inesperado del fenómeno. Tras el último partido amistoso de Nueva Zelanda ante Haití, el futbolista se encontró personalmente con Scarsini y compartió su asombro por la magnitud del impacto: "No imaginé nada de esto. Ni siquiera entendía el alcance de nada", confesó, y agradeció al argentino el impulso recibido.
La selección de Nueva Zelanda, que volvió a una Copa del Mundo tras 15 años de ausencia, enfrenta el desafío de competir en el Grupo G junto a Irán, Egipto y Bélgica. El equipo oceánico nunca logró una victoria mundialista, lo que convierte cada partido en una meta histórica para el plantel. Payne, como voz autorizada entre los All Whites, encara el torneo con el doble desafío de aportar experiencia en la cancha y gestionar una nueva dimensión pública generada por el fenómeno viral.
