2 de junio de 2026
Junio comienza con temperaturas un poco más elevadas, pero sigue la humedad
Desde hoy hasta el sábado, el AMBA registrará mínimas de 10 �C y una máxima semanal de 20 �C el viernes, con probabilidades de precipitación que recién se activarán en la última jornada
El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atravesará esta semana una sucesión de jornadas grises y con elevada humedad, en un patrón atmosférico que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ya anticipaba para el inicio del invierno dentro de tres semanas. Desde el martes hasta el próximo sábado, el cielo alternará entre la nubosidad persistente y las primeras chances de lluvia, con temperaturas que oscilarán entre los 10 °C y los 20 °C.
El martes comienza con el termómetro en 10 °C de mínima y 15 °C de máxima, manteniendo un cielo mayormente nublado y sin probabilidades de precipitaciones a lo largo de todo el día. Los vientos soplarán del este, con velocidades de hasta 22 km/h, y la humedad relativa se mantiene elevada —en torno al 80%—, lo que acentúa la sensación de frío húmedo propia de la transición hacia el invierno.
Hacia el miércoles se espera una leve mejora térmica, con una mínima de 12 °C y una máxima de 17 °C, aunque el cielo sigue cubierto durante toda la jornada. Las probabilidades de lluvia permanecerán en cero por la mañana y al mediodía, y recién hacia la tarde y la noche el pronóstico registrará una pequeña ventana de posibilidad. Los vientos pasarán a soplar del noroeste, con velocidades de entre 7 y 12 km/h, lo que representa una baja en la intensidad respecto al día anterior. La sensación térmica va a acompañar al termómetro sin mayores diferencias, dado que la humedad se mantiene en niveles altos.
El jueves marca el comienzo de un cambio en la circulación atmosférica que, según el sitio especializado Meteored, responde al desplazamiento de sistemas de baja presión y al avance de perturbaciones desde el Pacífico.
Para la Ciudad de Buenos Aires, eso se traducirá en una máxima de 18 °C y una mínima de 14 °C, con cielo mayormente nublado y probabilidades de lluvia que suben hacia la tarde y la noche. Los vientos del noroeste rondarán los 7 a 12 km/h.
La región que sí recibirá el mayor impacto de ese cambio ese día es el centro-sur bonaerense y el centro de La Pampa, donde las probabilidades de precipitación superan el 70%, de acuerdo con el modelo ECMWF.
El viernes se va a consolidar la tendencia al ascenso térmico, con una mínima de 15 °C y una máxima de 20 °C —el valor más alto de la semana—, aunque la nubosidad no cede. Los vientos del noroeste continuarán con velocidades de entre 13 y 22 km/h, lo que puede incrementar la sensación de temperatura respecto a días anteriores.
El sábado cerrará la semana con una máxima de 18 °C y una mínima de 15 °C, y es la primera jornada en que las probabilidades de lluvia se hacen presentes desde las primeras horas del día.
Según Meteored, los acumulados más relevantes de la semana se concentrarán sobre el sudeste bonaerense, con zonas cercanas a Tandil y Mar del Plata entre las de mayor potencial, donde los registros podrían superar los 40 mm entre el jueves y el sábado.
A días del inicio del invierno en el hemisferio sur, el SMN anticipó un escenario poco habitual: las temperaturas para junio, julio y agosto de 2026 superarán los valores históricos en gran parte del país. El informe señala un 60% de probabilidad de activación del fenómeno El Niño en los próximos meses, un proceso global que podría alterar la estación fría en el país.
De acuerdo con el organismo del clima, el centro y norte de Argentina experimentarán un invierno más cálido de lo normal, en especial el Noroeste Argentino (NOA). En contraste, la Patagonia oriental y sur mantendrán registros térmicos dentro de los promedios habituales, mientras que el sur del Litoral, el este de Buenos Aires y el oeste patagónico quedarán en una franja intermedia. La advertencia no implica ausencia de frío, sino que el pronóstico refiere a promedios trimestrales, por lo que pueden darse irrupciones de aire polar intensas, sobre todo al comienzo de la estación.
El fenómeno de El Niño, conocido técnicamente como ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), se caracteriza por el calentamiento inusual del océano Pacífico ecuatorial y genera cambios en la atmósfera que impactan en los patrones de lluvias y temperaturas a escala planetaria. Imágenes satelitales difundidas por la NASA y la ESA muestran una onda de calor desplazándose hacia Sudamérica desde marzo, lo que refuerza la hipótesis de un evento en desarrollo.
El SMN estima para el trimestre mayo-julio una temperatura del océano Pacífico de +0,9 grados sobre el promedio en la zona de referencia. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, la probabilidad de que El Niño se active entre mayo y julio asciende al 82%, y podría persistir hasta febrero de 2027. No obstante, expertos como el meteorólogo y oceanógrafo Pedro Di Nezio advierten que aún existe incertidumbre sobre la intensidad final del fenómeno y el alcance de sus efectos.
En materia de lluvias, el pronóstico traza una división clara: el NOA y el norte de Cuyo atravesarán una estación seca, mientras que Buenos Aires, La Pampa y el centro-norte de la Patagonia tienen altas probabilidades de registrar precipitaciones superiores a lo habitual para la época. El SMN recomienda seguir el sistema de alertas diario para anticipar eventos puntuales de frío extremo.
En materia de alertas, el organismo climatológico señaló que rige una alerta amarilla por lluvias en el sector patagónico comprendido por el suroeste de Neuquén, oeste de Río Negro y noroeste de Chubut. Este tipo de llamados de atención responden a "posibles fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas". Con lo cual se recomienda:
