29 de mayo de 2026
Emboscada en el monte salteño: asaltaron a dos empresarios en una falsa venta de postes de quebracho y se llevaron 25 millones de pesos
El hecho ocurrió en una zona aislada de Vertiente Chica, donde al menos cinco personas interceptaron a los comerciantes bajo amenazas y disparos intimidatorios
Lo que comenzó como una operación comercial entre empresarios de distintas provincias terminó en un violento asalto que conmocionó a la comunidad de Santa Victoria Este, en el norte de Salta.
Allí, dos hombres, uno oriundo de Córdoba y otro de Santiago del Estero, llegaron hasta el paraje Vertiente Chica para cerrar la compra de 2.500 postes de quebracho colorado. El acuerdo, gestionado durante un año mediante conversaciones telefónicas, parecía encaminarse a una transacción habitual dentro del rubro forestal.
El clima cambió abruptamente cuando, tras ser guiados por el supuesto vendedor hasta una zona de difícil acceso, se vieron rodeados por al menos cinco individuos. Los atacantes llevaban ropa tipo militar, ocultaban sus rostros con pasamontañas y portaban armas de fuego. En segundos, lo que debía ser el cierre de un negocio se transformó en una escena de intimidación y violencia.
Las víctimas relataron que uno de los asaltantes disparó al aire para amedrentarlos. Bajo amenazas, fueron obligados a tenderse en el suelo mientras los despojaban de dos portafolios con aproximadamente 25 millones de pesos, cheques de distintas sumas y otros efectos personales. Los agresores también sustrajeron la llave de encendido del vehículo en el que se movilizaban, dejándolos varados en medio del monte salteño.
De acuerdo a lo informado por el portal del diario El Tribuno, el hecho fue reportado cerca de las 14.05 horas del 28 de mayo, cuando efectivos de la Subcomisaría de Santa Victoria Este recibieron un llamado telefónico alertando sobre un robo a mano armada. El lugar del ataque, ubicado a unos 20 kilómetros de la localidad, es una zona montuosa y aislada, lo que dificultó el acceso inmediato de las fuerzas policiales.
Al llegar, los agentes se entrevistaron con los damnificados, quienes aseguraron haber sido emboscados tras pactar la compra con un individuo identificado como Ever Torres. El contacto con el supuesto vendedor llevaba cerca de un año, durante el cual se intercambiaron mensajes y llamadas para coordinar la transacción. Según la denuncia, Torres los condujo hasta el punto del encuentro, donde aguardaban los postes de madera, pero también la emboscada. El grupo armado actuó con notable coordinación y rapidez.
Los investigadores no descartan que los atacantes hayan planificado previamente la maniobra para atraer a los compradores hasta un sector despoblado, aprovechando la distancia y la falta de vigilancia. Para la Justicia, los elementos recabados hasta el momento sugieren una emboscada cuidadosamente organizada, con conocimiento del movimiento de las víctimas y de la suma que llevaban consigo.
La causa quedó en manos del fiscal penal de Salvador Mazza, Jorge Armando Cazón, quien dispuso una serie de medidas urgentes para esclarecer el hecho y dar con los responsables. De manera provisional, el caso fue calificado como robo calificado, debido al número de intervinientes, el uso de armas de fuego y la comisión en despoblado.
El fiscal ordenó la intervención de la Dirección de Investigación, con el objetivo de profundizar en los vínculos previos entre las partes y determinar si existieron cómplices o facilitadores en la maniobra. Se analiza especialmente el rol de Ever Torres, el supuesto vendedor, para establecer si fue parte activa en la planificación del asalto o si actuó como señuelo para los delincuentes.
El hecho de que los atacantes hayan actuado encapuchados y portando armas largas refuerza la hipótesis de un asalto premeditado, con logística y roles definidos. Las autoridades trabajan sobre los registros de llamadas y mensajes para trazar el recorrido de las comunicaciones previas y posibles nexos con otras personas de la zona o de provincias vecinas.
El robo de 25 millones de pesos en efectivo y cheques representa uno de los golpes más significativos de los últimos tiempos en la región. La magnitud del botín, la violencia del ataque y la presunta planificación previa han generado preocupación en el sector comercial y forestal, donde no se registraban antecedentes recientes de hechos similares con ese grado de organización.
El caso ha puesto en alerta a comerciantes y productores de la zona, quienes expresaron su inquietud por la inseguridad creciente en áreas rurales alejadas de los principales centros urbanos. Aunque las autoridades desplegaron operativos para dar con los autores materiales, hasta el momento no se produjeron detenciones ni recupero del dinero sustraído.
La investigación continúa en etapa de producción de pruebas. Se busca reconstruir cómo se gestó el encuentro, los movimientos de los involucrados y el grado de participación de cada uno en la maniobra. La Justicia provincial intenta determinar si el hecho se enmarca dentro de una modalidad delictiva recurrente o si responde a una oportunidad puntual generada por el conocimiento previo entre las partes.
