15 de mayo de 2026
Cómo sigue el estado de salud de la nena de 12 años que fue atropellada a la salida de un colegio en Córdoba
Desde el Hospital Infantil de la ciudad sostuvieron que Guadalupe pasó las primeras horas críticas, aunque su estado sigue siendo delicado. Ayer, un conductor la embistió e investigan si pasó el semáforo en rojo
La niña de 12 años atropellada el pasado lunes frente a una escuela del barrio Guiñazú, en la ciudad de Córdoba, atravesó la primera etapa posquirúrgica sin deterioro en sus signos vitales, aunque su situación clínica sigue siendo crítica con pronóstico reservado.
El director del Hospital Infantil Municipal, el doctor Daniel Marín, confirmó este jueves en diálogo con Infobae que la cirugía de descompresión cerebral cumplió su propósito y que la presión intracraneal se mantuvo dentro de los rangos esperados por el equipo médico.
"La paciente está estable, ha pasado una noche tranquila desde el punto de vista de los parámetros de sus signos vitales", señaló Marín. El médico precisó que el sensor de presión intracraneal —uno de los indicadores que más atención requiere ante un traumatismo craneoencefálico grave— registró valores estables durante las horas más sensibles del posoperatorio, aunque advirtió que esa información debe tomarse con cautela.
Guadalupe permanece en la unidad de terapia intensiva en coma farmacológico, con asistencia respiratoria mecánica y bajo monitoreo permanente. Marín subrayó que "el accidente fue de una magnitud realmente inusitada por el impacto" y que la menor presenta "un traumatismo craneoencefálico grave que le afectó toda la parte parietal". Por esa razón, se encuentra en aislamiento en un sector exclusivo del área de cuidados intensivos.
Una tomografía realizada antes de lo previsto arrojó resultados que los especialistas consideraron favorables. La intervención quirúrgica permitió descomprimir el cráneo y contener el proceso inflamatorio que podría haber ejercido una presión aún mayor sobre el tejido cerebral. "El equipo de neurocirugía me informó que el objetivo de la cirugía ha sido cumplido", precisó el director del hospital. Según explicó, la descompresión se logró a través de un captor que redujo la presión acumulada dentro del cráneo.
El equipo de neurocirugía y el de terapia intensiva trabajaron de forma conjunta en la evaluación del cuadro clínico. Ese trabajo coordinado determinó los pasos a seguir en las próximas horas: una reducción progresiva de los fármacos de sedación para evaluar la respuesta neurológica de la niña.
"Ella sigue en coma farmacológico, pero hoy intentaremos disminuir esas drogas y ver qué tipo de estímulos neurológicos puede presentar la niña. La idea es ir despertándola en períodos porque necesitamos que siga en reposo absoluto", explicó Marín a Infobae. A eso se sumará el inicio de monitoreos electroencefalográficos para evaluar la actividad eléctrica del sistema nervioso de Guadalupe.
El médico fue enfático en que, a pesar de los indicadores positivos, "la paciente está en un estado crítico con un pronóstico reservado" y que el riesgo para su vida todavía existe. Superar las primeras 72 horas sin un empeoramiento del cuadro abre una expectativa dentro de una situación que los especialistas describen como todavía grave.
Guadalupe, de 12 años, fue embestida por un Fiat Cronos gris el lunes 12 de mayo a las 17:53, sobre la avenida Juan B. Justo al 8332, a la salida del Instituto Provincial de Educación Media (IPEM) 182 Doctor Jorge Ávalos, en el barrio Guiñazú de Córdoba.
Según relataron sus compañeras al Noticiero Doce, la menor vio a otro alumno con un perro callejero al que solía cuidar, activó el pulsador del semáforo peatonal y comenzó a cruzar la avenida. Al llegar al segundo carril, el vehículo la embistió de lleno. El cuerpo de la niña voló por los aires y quedó tendido sobre el asfalto, inconsciente.
Las cámaras de seguridad de la zona registraron el momento exacto del impacto: Guadalupe cruzó corriendo el primer carril y fue embestida en el segundo. Testigos indicaron que el vehículo la arrastró aproximadamente 50 metros tras el choque. El tramo de la avenida donde ocurrió el siniestro corresponde al trazado de la antigua Ruta 9 Norte, con tránsito constante de camiones, colectivos y vehículos particulares, y en esa zona la velocidad máxima permitida es de 30 km/h por tratarse de un entorno escolar.
Las versiones sobre el estado del semáforo al momento del accidente no son coincidentes. Una compañera de la menor afirmó que la señal estaba en amarillo y que el conductor "venía rapidísimo". Un vecino que presenció el hecho fue más categórico: dijo que el semáforo estaba en rojo con prioridad para los peatones. Los primeros elementos de prueba incorporados al expediente indican que el conductor habría cruzado la encrucijada con luz amarilla.
El conductor del Fiat Cronos, identificado como Marcos Darío Ávila, de 51 años, fue imputado como supuesto autor del delito de "lesiones graves culposas por la conducción imprudente, negligente o antirreglamentaria de un vehículo con motor", encuadrado en los artículos 94 bis primer párrafo y 45 del Código Penal. La causa quedó a cargo de la fiscal Patricia García Ramírez, de la Fiscalía de Instrucción 17. Ávila dio negativo en el alcotest y no presentó signos de intoxicación alcohólica, aunque los resultados toxicológicos aún están pendientes. Permanece en libertad mientras avanza la investigación.
La determinación de la velocidad a la que circulaba el rodado es uno de los ejes centrales del expediente y será materia del informe accidentológico que tiene en curso el Ministerio Público Fiscal. El padre de Guadalupe, César, reclamó medidas de infraestructura en el entorno del colegio: "Pido que hagan algo en ese colegio, por lo menos una pasarela para que no pasen por la ruta, porque un botón para un semáforo no es adecuado para los chicos", expresó.
