14 de abril de 2026
A horas de las negociaciones en Estados Unidos, Israel avanza en el sur del Líbano y Hezbollah no detiene sus ataques
Un control militar casi total en el sur libanés coincide con la convocatoria a representantes de ambos países a una negociación, aunque las partes mantienen posturas divergentes sobre cualquier cese de hostilidades
Las fuerzas israelíes lanzaron el lunes una ofensiva para tomar el control de la localidad de Bint Jbeil, situada en el sur del Líbano, donde combatientes de Hezbollah permanecen atrincherados. El ataque se produce en vísperas de una reunión inusual entre representantes de los gobiernos de Israel y Líbano en Washington, en medio de crecientes tensiones políticas y militares en la región.
El lunes, el ejército israelí completó el cerco a Bint Jbeil, considerada un bastión de Hezbollah y un punto estratégico como capital provincial y acceso a las aldeas circundantes. Voceros militares israelíes y fuentes de seguridad libanesas confirmaron que las tropas iniciaron el asalto terrestre, mientras los combatientes de Hezbollah declararon estar dispuestos a resistir hasta el final por la importancia simbólica y estratégica de la ciudad.
El encuentro previsto para el martes entre los embajadores de Líbano e Israel ante Estados Unidos será la primera vez en años que representantes de ambos países, formalmente en estado de guerra, dialogan cara a cara. El ministro de Relaciones Exteriores libanés, Youssef Raggi, anunció que Beirut aprovechará la ocasión para solicitar un alto el fuego, aunque la viabilidad del diálogo es incierta. Israel ha afirmado que no discutirá un cese de hostilidades, mientras que Hezbollah rechaza cualquier negociación con Israel.
En una declaración televisada el lunes, el jefe de Hezbollah, Naim Qassem, instó al gobierno libanés a cancelar la reunión, calificándola de "inútil" y reiterando que su grupo continuará enfrentando los ataques israelíes en territorio libanés.
El ejército israelí manifestó que espera lograr el control operacional total de Bint Jbeil en pocos días, señalando que solo quedan unos pocos militantes en el área. Un funcionario de seguridad extranjero en el Líbano afirmó que la toma de la ciudad permitiría a Israel controlar casi toda la franja fronteriza sudeste, restando solo la zona occidental, de difícil acceso por su geografía boscosa.
La ofensiva israelí sobre la ciudad de Bint Jbeil es vista como un movimiento clave para asegurar la frontera sur de Israel y debilitar la presencia de Hezbollah en la región. Según fuentes militares israelíes, el objetivo es establecer control hasta el río Litani, ubicado a unos 30 kilómetros de la frontera. Los enfrentamientos han dejado más de 2.000 muertos y más de un millón de desplazados, según autoridades libanesas.
El Comité Internacional de la Cruz Roja informó que un centro de la Cruz Roja en la ciudad libanesa de Tiro fue alcanzado por un ataque, que según la agencia estatal libanesa dejó un muerto, sin identificar. El ejército israelí confirmó un ataque en Tiro contra un "terrorista de Hezbollah" y dijo estar investigando los reportes sobre daños al centro de la Cruz Roja.
En el norte de Israel, un cohete de Hezbollah impactó la ciudad de Nahariyya, alcanzando un edificio residencial de tres plantas. El servicio de bomberos reportó que una mujer resultó levemente herida por vidrios rotos. Las fuerzas israelíes informaron haber interceptado más de diez drones y cohetes lanzados desde el Líbano en el mismo periodo.
El embajador estadounidense en el Líbano, Michel Issa, será el anfitrión del encuentro entre Yechiel Leiter (Israel) y Nada Hamadeh Moawad (Líbano) en Washington. Solo se ha autorizado discutir la posibilidad de un alto el fuego, según el ministro de Cultura libanés, Ghassan Salameh. La embajada de Israel en Washington señaló que las conversaciones constituirán el inicio de "negociaciones de paz formales", aunque Israel se niega a tratar un alto el fuego con Hezbollah.
El ministro de Relaciones Exteriores libanés declaró que Líbano busca alcanzar un cese de hostilidades mediante negociaciones directas, separando el conflicto libanés del expediente iraní. Sin embargo, Hezbollah y su aliado, el presidente del Parlamento Nabih Berri, se oponen a cualquier negociación antes de detener la violencia. Voceros cercanos a estos grupos sostienen que el gobierno libanés no debe sentarse con Israel mientras "nuestro pueblo está siendo asesinado".
En los últimos días, mientras continúan los combates en el sur, no se han registrado bombardeos israelíes sobre Beirut desde el miércoles anterior, cuando una serie de ataques aéreos provocaron cientos de muertos, según fuentes oficiales libanesas.
(Con información de Reuters)
