10 de abril de 2026
Detuvieron a un tercer sospechoso por el crimen del joven que encontraron muerto en una heladera en Santa Fe
Un hombre de 40 años fue detenido en Funes como tercer sospechoso del crimen de Ramiro Nast. La víctima fue hallada en una heladera vieja arrojada en una zanja y presentaba signos de violencia
Ramiro Fabián Nast tenía 23 años y fue encontrado sin vida dentro de una heladera en un zanjón en Funes, una localidad de Rosario, Santa Fe. La víctima había recibido un golpe fatal en la cabeza y luego su cuerpo fue descartado. En medio de las investigaciones por el crimen del joven, este jueves, hubo un avance al caer un tercer sospechoso.
Según informó el Gobierno de Santa Fe, el aprehendido es un hombre de 40 años, identificado como Matías Z. La pesquisa, que ya registra a otros dos detenidos, avanza luego de que el delito fuera revelado por una allegada a los autores, lo que permitió a la policía encontrar el cuerpo y fortalecer la causa.
Durante la tarde, personal del Comando Radioeléctrico llevó a cabo la detención de Matías Z. tras recibir una información de calle que conducía a una vivienda en la zona oeste de Funes, en las inmediaciones de avenida de las Américas y El Mangrullo. El operativo concluyó cuando el sospechoso salió al exterior y fue aprehendido de inmediato.
Esta última detención se suma a las otras dos: Kevin Ariel T, de 25 años se entregó a la Unidad de Violencias Altamente Lesivas de la Policía de Investigaciones el miércoles y quedó a disposición de la fiscalía por su presunta vinculación con el crimen. Por su parte, Luis Fernando V, de 29 años fue arrestado en el momento del hallazgo del cuerpo y señalado como el posible autor material.
El joven de 29 años detenido fue identificado como una de las últimas personas en tener contacto con la víctima, aunque la fiscalía no brindó detalles sobre su vínculo con el hecho. Tanto Matías Z. como Kevin Ariel T. y Luis Fernando V. serán presentados ante la Justicia en audiencia imputativa en los próximos días. La causa sigue bajo investigación y las autoridades continúan trabajando sobre las distintas líneas que ha revelado el expediente.
La desaparición del joven comenzó luego de que asistiera a una fiesta el viernes previo, siendo ese el último momento en que su entorno lo vio con vida. Su madre, Yanina, encabezó una intensa búsqueda durante el fin de semana, difundiendo las características físicas de su hijo, incluido un tatuaje en una mano, para facilitar la identificación. Según declaraciones de Yanina, su hijo "no tenía vínculos con actividades delictivas". Sin embargo, mencionó a personas "de este barrio que comercializa y que tiene que ver con la muerte de mi hijo".
La denuncia formal de paradero fue radicada el domingo 5 de abril, llevando la fiscalía a coordinar rastrillajes con la Policía de Investigaciones de Santa Fe y el cuerpo de bomberos voluntarios de Funes. El operativo concluyó el lunes a las 16:30, cuando los efectivos hallaron la heladera con el cuerpo en su interior, confirmando la muerte violenta y el ocultamiento deliberado del cadáver.
Ramiro Nast fue asesinado el sábado y su cuerpo apareció el lunes dentro de una heladera desechada en un zanjón con agua. Al ser encontrado, los investigadores encontraron signos de violencia que luego se confirmó en el preinforme de autopsia realizado en el Instituto Médico Legal. Este determinó que la causa del fallecimiento fue "un fuerte golpe en el cráneo".
La investigación presume que la víctima estaba maniatada en el momento del ataque, según la información facilitada por el Ministerio de Seguridad. El hallazgo del cadáver se produjo luego de que una mujer del entorno de los imputados se presentara en la comisaría 23ª y señalara el lugar tras recibir la confesión de uno de los acusados, quien admitió que "se le había ido la mano mientras retenía a Nast".
