27 de marzo de 2026
Donald Trump dijo que siguen las negociaciones con Irán y que Estados Unidos no atacará instalaciones energéticas durante otros diez días
El presidente estadounidense dijo que tomó esa decisión por "pedido del gobierno iraní" y aseguró que las conversaciones "están progresando muy bien"
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el jueves la prórroga hasta el 6 de abril de su ultimátum a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, bajo amenaza de destruir la infraestructura energética iraní. La decisión, comunicada en la red Truth Social, responde a una solicitud formal del Gobierno iraní y extiende en diez días el plazo inicial, que vencía este viernes. Trump afirmó que "las conversaciones continúan y, pese a las declaraciones erróneas de los Medios de Noticias Falsas y de otros, van muy bien".
El sábado anterior, Trump había dado a Irán 48 horas para reabrir el estratégico paso marítimo, por donde circula una quinta parte del petróleo mundial, advirtiendo de una posible destrucción de centrales eléctricas si no se cumplían sus demandas. Posteriormente, el presidente estadounidense amplió el margen de negociación en varias ocasiones, argumentando avances en las conversaciones iniciadas a inicios de la semana. El nuevo plazo fue fijado para el lunes 6 de abril a las 20:00 horas de Washington (00:00 GMT del martes 7).
La Casa Blanca sostiene que Irán demostró gestos de buena voluntad al permitir el tránsito de diez petroleros estadounidenses por el estrecho de Ormuz. Según Trump, la apertura parcial del paso marítimo responde a una "súplica" iraní para alcanzar un acuerdo, mientras las negociaciones siguen en marcha. El presidente señaló que la extensión del ultimátum dependería de la evaluación de su equipo negociador, integrado por el vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner.
Durante una reunión de gabinete, Witkoff informó de "fuertes señales" de disposición al diálogo por parte de Teherán y confirmó que Washington entregó, a través de la mediación de Pakistán, una propuesta de 15 puntos para poner fin al conflicto. El ministro de Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, ratificó la existencia de "conversaciones indirectas" entre ambos países, con Islamabad como intermediario. Irán respondió oficialmente al plan estadounidense, exigiendo garantías de no repetición y que cualquier acuerdo afecte "a todos los frentes", incluyendo Líbano e Irak.
Las autoridades iraníes han rechazado la propuesta de Estados Unidos y han denunciado ante medios locales contradicciones en la postura de Washington, aludiendo a la combinación de amenazas militares y llamados al diálogo. El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, sostuvo que la actitud estadounidense representa "una señal de contradicción" mientras continúan los refuerzos militares en la región.
Desde el 28 de febrero, Irán ha sido objeto de bombardeos casi diarios por parte de Estados Unidos e Israel. Según el último balance oficial confirmado por las autoridades iraníes, más de 1.500 personas han muerto en la ofensiva, incluyendo a figuras de alto rango como el líder supremo, Alí Khamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé y Esmaeil Jatib. También se reportaron muertes de altos cargos de las Fuerzas Armadas y otros organismos de seguridad.
En el terreno militar, el Pentágono prepara distintas opciones para un posible "golpe final", que podría contemplar la participación de fuerzas terrestres. El medio digital Axios publicó que la planificación militar se mantiene activa mientras la Casa Blanca insiste en buscar una solución negociada.
La situación en Irán se agrava por nuevos ataques en ciudades como Isfahán, Shiraz, Bandar Abbas, Tabriz, Mashhad y Birjand, según informaron medios iraníes. El jueves, Israel reivindicó la eliminación del comandante naval de la Guardia Revolucionaria, Alireza Tangsiri, y de varios altos oficiales en una nueva ola de ataques. La población civil, sujeta a pobreza y represión política, enfrenta consecuencias crecientes. "El sufrimiento de la gente, la pobreza y la opresión política han ido en aumento cada año. No creo que la guerra sea la solución, pero terminarla tampoco cambiará mucho para nosotros", expresó un residente de Qeshm a la agencia AFP.
En la región del Golfo, la violencia se ha extendido con el impacto de un misil balístico iraní interceptado cerca de Abu Dabi, que causó dos muertes, y con drones lanzados contra Arabia Saudita y Kuwait. Irán ha atacado infraestructuras energéticas de naciones del Golfo a las que acusa de servir como plataformas para bombardeos estadounidenses.
Las fluctuaciones en las declaraciones sobre las negociaciones han incidido en los precios internacionales del petróleo, que tras una caída la semana pasada, experimentaron un repunte el jueves ante la incertidumbre por la evolución del diálogo y el riesgo de una escalada militar.
(Con información de AFP, EFE y Europa Press)
