3 de marzo de 2026
Mano a mano con Nico Varrone antes su debut en la Fórmula 2: ?Busco ser competitivo desde el inicio?

El argentino tendrá su bautismo este fin de semana en Australia. Qué le falta para hermanarse más con el auto, las claves para pelear este fin de semana y por qué su historia es bizarra
Nico vuelve a correr en monopostos luego de cinco temporadas y se está readaptando a esa clase de coches luego de brillar en el mundo de las carreras de Resistencia, donde logró ser piloto oficial de General Motors y fue campeón ecuménico en la Clase LMGTE Am del Campeonato Mundial de Endurance (WEC). Ganó dos veces en su divisional en las 24 Horas de Le Mans, y una vez las 24 Horas de Daytona y las 12 Horas de Sebring. Su nivel lo llevó a tener una chance en la Hypercar del WEC a bordo de un Porsche 963 de un equipo privado, el Proton Competición, que ante la escasez de presupuesto lo llevó a correr sin repuestos y, pese a ello, pudo sumar un punto al ser décimo en San Pablo el año pasado.
Nico, de 25 años, revela que “de momento no me siento al cien, me faltan cosas por mejorar. Es una combinación de pequeñas cosas, ya que esto fue un cambio bastante grande. El manejo, la goma, un montón de cosas que son muy nuevas. La verdad es que es muy difícil y es un auto que no es fácil de manejar. Obviamente, si venías de Fórmula 3 o haciendo toda la escalera, estás más acostumbrado porque viene todo como una escalera más armada. Me faltan más vueltas con el auto y tener referencias. Pero siento que en cada momento que giro voy pegando grandes saltos. Te lo resumo: me falta ‘conocernos’ con el auto, sentirme o encontrarme con el auto, que es lo que me pasa cuando me subo a un GT o a un prototipo”.
