3 de marzo de 2026
Cómo se vivió el UPD en las escuelas de todo el país: controles de alcoholemia y estrictos protocolos de seguridad
El inicio del ciclo lectivo en distintas provincias estuvo marcado por la implementación de estrictos protocolos y operativos de seguridad en el marco de la celebración que llevan a cabo estudiantes de secundarios
En Mendoza, la Dirección General de Escuelas (DGE) apostó a la prevención mediante el protocolo “UPD 360. Antes, durante y despuésâ€, que involucró tanto a escuelas estatales como privadas. El dispositivo se enfocó en guiar a las instituciones y a las familias para anticipar riesgos, promover el diálogo y firmar actas de compromiso parental.
Según consignó el diario Los Andes, el balance inicial del UPD resultó “tranquilo†y no fue necesario activar protocolos en los colegios por consumo de alcohol entre los estudiantes. La directora de Educación Secundaria, Cecilia Páez, explicó: “El acta compromiso era clara: la responsabilidad era de los padres, porque estaban en horario extraescolarâ€. Además, muchas escuelas organizaron desayunos con la participación de familias y docentes, buscando sumar espacios alternativos de encuentro después de la noche de festejos. El Ministerio de Seguridad provincial interrumpió 18 fiestas, la mayoría por expendio de bebidas alcohólicas y presencia de menores. En domicilios particulares, solo se intervinieron encuentros cuando se detectó venta o suministro de alcohol a adolescentes.Según se detalló, la medida se comunicó previamente a las familias, en línea con el protocolo provincial, que deja a criterio de cada establecimiento el modo de prevención. Las escuelas públicas y privadas mantuvieron el foco en la vigilancia y la comunicación con los padres, mientras que la jornada inaugural transcurrió con normalidad en la mayoría de los casos.
Mientras tanto, el fenómeno del UPD fue objeto de análisis por parte de especialistas. La psicóloga Sobre el rol de las familias, enfatizó: “No sé si la palabra es prohibir, pero sí, tal vez dentro de los mejores escenarios, un diálogo conjunto entre padres, chicos y la escuelaâ€. A su vez, la psicóloga subrayó el impacto físico y emocional de la falta de sueño y la necesidad de redes de cuidado para evitar riesgos. Desde la DGE mendocina, Páez remarcó la dimensión cultural del UPD y el desafío de modificar prácticas instaladas, al tiempo que valoró el acompañamiento adulto y la apertura de espacios de diálogo.
