La cámara de empresas de EEUU analizó las consecuencias en la economía local del fallo judicial contra los aranceles de Trump
Amcham destacó que el acuerdo bilateral recientemente firmado entre ambos países “contiene compromisos que trascienden la cuestión arancelaria”
>Amcham, la cámara de empresas de EEUU en Argentina, analizó las consecuencias que podrían tener para la economía local del fallo de la Corte Suprema de ese país contra los aranceles que impuso el presidente
Donald Trump.Amcham destacó que la noticia se da en un escenario dinámico que requiere seguimiento cercano, sobre todo porque el acuerdo bilateral no está aún en pleno en vigor y podría haber ajustes regulatorios adicionales por parte de la administración estadounidense.
La cámara insistió con la importancia de “brindar previsibilidad al comercio y de consolidar marcos institucionales estables que fortalezcan la integración económica entre ambos países”.En ese contexto, se detalló que con respecto al impacto comercial, las importaciones futuras desde Argentina pueden tener dos tratamientos:Cabe destacar que el recargo contempla múltiples excepciones —incluyendo energía, ciertos productos agrícolas, farmacéuticos, minerales críticos, bienes aeroespaciales y otros sectores estratégicos— lo cual atenúa su alcance generalizado y los productos alcanzados por la section 232. Respecto de eventuales reembolsos derivados del fallo judicial, su determinación quedará en manos de tribunales inferiores y, en principio, aplicaría únicamente a los demandantes involucrados, en la medida que lo hayan solicitado. La aplicación de un arancel general del 15% impulsado por la Casa Blanca tras una decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos ha modificado de manera sustancial la estructura comercial internacional, provocando incertidumbre en la relación bilateral entre Argentina y Washington y recalibrando los beneficios relativos entre los socios comerciales del país norteamericano.La medida, tras ser elevada desde un 10% inicial, se convirtió en el eje de una nueva política comercial de base, desplazando esquemas previos y afectando acuerdos bilaterales ya en vigor. El presidente de la Cámara de Exportadores de la República Argentina, Fernando Landa, explicó hoy en Infobae en Vivo que, pese al contexto adverso, la carne bovina argentina no será alcanzada por los nuevos gravámenes como resultado de una disposición adoptada durante el gobierno de Donald Trump. Esta excepción responde a la política estadounidense denominada “affordable beef”, cuyo objetivo es garantizar abastecimiento interno a precios razonables.
En contraste, los productos fuera del rubro cárnico no gozan de la misma protección. Según el titular de la Cámara, una proporción significativa de los envíos argentinos se encuentra actualmente alcanzada por la sección 232 y distintos cupos, lo que incrementa la volatilidad y dificulta prever el futuro de la relación bilateral. En especial, la posición de Argentina se puede alterar frente a competidores que ahora mejoran su situación arancelaria. Landa ilustró el caso de China: el país asiático, que llegó a soportar aranceles superiores al 100%, pasaría a un gravamen combinado cercano al 18% con el nuevo régimen.