23 de febrero de 2026
Pablo Goldín, de Macroview: “La gente está comprando cantidades altísimas de dólares”

El economista analizó la persistente búsqueda de resguardo en moneda extranjera que desafía al Banco Central y complica los intentos de afianzar un tipo de cambio estable y menos inflación
A la larga, con la ortodoxia del orden fiscal y la restricción monetaria, la inflación irá bajando; aunque puede ser un proceso largo, sinuoso y difícil para la actividad económica. En el corto plazo, con vaivenes cambiarios y reacomodamiento de precios relativos, es más complicado perforar el actual piso inflacionario.
— ¿Considera que los objetivos de acumular reservas en el Banco Central, evitar el atraso cambiario, reactivar la economía y continuar con la reducción de la inflación son compatibles entre sí y con la disciplina fiscal, o existe un punto de conflicto entre estas metas?
El Gobierno tiene la necesidad mínima de comprar dólares para pagar deuda externa, y recién a partir de la compra de esos USD 9.000 millones, el Banco Central podría acumular reservas netas. Todas las compras previas serán para atender pagos de deuda externa. Asimismo, que el BCRA compre dólares es de por sí una forma de inyectar pesos en la economía: buena noticia para la actividad, pero menos favorable para bajar la inflación.
— ¿La oferta de divisas proviene exclusivamente del saldo comercial y de colocaciones de deuda corporativa, o también incluye ventas de dólares de residentes que necesitan pesos?
Desde que se levantó el cepo, las personas son compradoras netas de dólares en el mercado (para atesoramiento, viajes al exterior y reventa a empresas, un “rulo” que el BCRA terminó prohibiendo). La gente está comprando cantidades altísimas aun pasada la incertidumbre electoral de octubre. Están demandando dólares por aproximadamente USD 2.000 millones por mes. Es una suma significativa. Con tantas personas comprando semejante cifra, al BCRA le costará seguir comprando dólares al ritmo observado en enero y febrero sin que el tipo de cambio empiece a subir.
A menos que ocurra una oleada masiva de capitales, lo que parece poco probable, o que se desplome la importación por falta de actividad, algo que tampoco debe descartarse. Con una demanda neta de dólares de personas tan alta, incluso si parte queda en el sistema bancario, será complicado que el actual esquema cambiario se consolide y que el tipo de cambio no registre volatilidad.— El Indec, el organismo oficial de estadísticas de Argentina, registra mes a mes un elevado nivel de capacidad ociosa en la industria. ¿A qué factores lo atribuye?— ¿La actual política económica ha derivado en un crecimiento concentrado en sectores como minería, energía, agroindustria e industria del conocimiento, o esto es un fenómeno transitorio vinculado a la capacidad de reacción de cada rubro?
Todas las reactivaciones fuertes, largas y difundidas tuvieron como disparador y sostén un aumento de la cantidad real de dinero. La aspiración oficial de que la economía se reactive con dólares más que con pesos es posible en el largo plazo, no para 2026 ni 2027.
— Son pasos positivos en el proceso de reorganizar la economía argentina. Implica adoptar paulatinamente reglas, instituciones y procedimientos de países capitalistas modernos. Es alinear la organización económica local con las más exitosas. Habrá ganadores y perdedores sectoriales; la clave es que el saldo sea positivo. Para ello se necesita una hoja de ruta previsible, gradualidad y adaptabilidad a las circunstancias productivas y financieras locales.
Sin conocer a fondo la letra de lo firmado, sospecho que el acuerdo con Europa es más rígido, de largo plazo y estructural. El acuerdo con EE.UU. resulta más flexible, coyuntural y pensado en clave de la “discrecionalidad Trump”.— Es otro avance relevante para reorganizar la economía. A nivel general, la reforma no servirá para crear mucho nuevo empleo formal ni para formalizar muchos puestos no registrados, porque para ello se necesita romper la estanflación. Será eficaz a nivel empresario para renegociar convenios, reducir costos regulatorios no salariales y avanzar en mejoras de productividad. Es importante — ¿Cuáles son los pronósticos de Macroview para 2026 en materia de nivel de actividad, inflación, tipo de cambio y reservas netas del Banco Central?
Las reservas netas del BCRA no mejorarán mucho, porque los primeros 9.000 millones de USD que se compren se usarán probablemente para pagar deuda externa.
— Finalmente, ¿Qué desafíos vislumbra para el Gobierno y su equipo económico de cara a las elecciones de 2027, con el objetivo de completar un ciclo de ocho años de cambio frente a las políticas populistas predominantes en las últimas ocho décadas?
Fotos: Maximiliano Luna


