23 de febrero de 2026
A 10 años de la masacre de Montañita: cuatro amigas mochileras, unas vacaciones por Sudamérica y un trágico final

El 22 de febrero de 2016 fue la última vez que Marina Menegazzo, de 21 años; y María José Coni, de 22 años, hablaron con sus padres. Días después sus cuerpos aparecieron en la playa de Montañita. Las habían drogado para violarlas pero terminaron matándolas a golpes porque se resistieron. Por hecho, tres hombres fueron condenados a perpetua
La fecha pactada para abordar el avión era el 25 de febrero. Sin embargo, nunca pudieron hacerlo:Por el doble femicidio, la justicia ecuatoriana condenó (en agosto del 2016) a 40 años de prisión a Alberto Segundo Mina Ponce, el autor material de los asesinatos; y a Aurelio Eduardo “El Rojo” Rodríguez, su coautor. Mientras que José Luis Pérez Castro, considerado cómplice del hecho ya que su ADN apareció en la escena del crimen,El verano de 2016 había empezado en Mendoza con esa electricidad especial que tienen los grandes planes. Para cuatro amigas jóvenes, soñadoras y llenas de ilusión, era el inicio de una aventura largamente esperada: viajar de mochileras por varios países de Sudamérica.
Majo era organizada, responsable, aplicada. Estudiaba Contabilidad en la Universidad Nacional de Cuyo y quienes la conocían la describían como reservada, sensible, de esas personas que piensan antes de hablar y que siempre se preocupan por los demás. Marina, en cambio, era espontánea, luminosa, de risa fácil. Estudiaba Fonoaudiología en la Universidad de Aconcagua y tenía esa energía contagiosa que hace que los demás se sientan cómodos cerca.
El viaje no era solo turismo. Era también un símbolo: independencia, crecimiento, alas desplegadas. Y así lo insinuó “Majo” en una carta que le escribió a su familia antes de partir. Un mensaje lleno de corazones, colores y gratitud. Decía que no le gustaban las despedidas, que los iba a extrañar “horrores”, pero que había llegado el momento de volar. Prometía volver en cuarenta y cinco días.El 10 de enero de 2016, el sueño empezó oficialmente. Salieron de Mendoza rumbo a Santiago de Chile. Allí se reunirían todas, y desde Chile volarían a Lima para comenzar el ascenso mochilero por Perú y Ecuador.Eran cuatro amigas viviendo el viaje de sus vidas, compartiendo habitaciones pequeñas, anécdotas absurdas, comidas improvisadas y esa sensación incomparable de despertar en un lugar nuevo. Hasta que llegaron a Montañita.

