13 de febrero de 2026
Con apoyo de parte del peronismo, Diputados ratificó el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea
El tratado obtuvo 203 votos afirmativos, 42 negativos y 4 abstenciones. El bloque Unión por la Patria quedó dividido. Argentina apuesta a ser el primer país de la región en validarlo para lograr mayores beneficios. Ahora pasará al Senado
A diferencia de los proyectos de ley, el tratado entre el Mercosur y la UE no podÃa sufrir modificaciones. DebÃa ser aprobado o rechazado en su totalidad, lo que simplificó la discusión para el oficialismo.
Esto se debe a que el tratado se divide en una parte polÃtica y una económica. La parte polÃtica quedó frenada debido a que el Parlamento Europeo votó a favor de remitir el acuerdo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para que revise su compatibilidad con los tratados comunitarios. Esta decisión fue interpretada como un revés polÃtico ya que la aprobación por los paÃses europeos deberá esperar hasta que los jueces lleguen a una conclusión, lo que podrÃa demorar el proceso hasta dos años.
Tanto Brasil como Uruguay enviaron los acuerdos al Congreso. Brasil ya lo dictaminó y lo llevará al recinto después del Carnaval, el 24 de febrero. Mientras que Uruguay se tomará hasta el 27 de febrero para escuchar a todos los sectores productivos involucrados.
Durante el debate, el bullrichista Damián Arabia aseguró el acuerdo “representa el esfuerzo de una gran mayorÃa de argentinosâ€. “Cuando un paÃs decide integrarse al mundo, decide crecer. Y cuando decide crecer amplÃa los horizontes posibles para sus ciudadanos. El desarrollo no es compatible con el aislamiento. Tratándose de un mercado sofisticado, no solo vamos a vender más, sino que vamos a vender mejorâ€, dijo.“Este acuerdo también es previsibilidad, reglas claras, alineamiento con los estándares internacionales. En un mundo donde el capital busca un destino seguro, estamos en el lugar correctoâ€, agregó la diputada Juliana Santillán.En la misma lÃnea, el diputado Itai Hagman, cercano a Juan Grabois, argumentó que “existen asimetrÃas entre los paÃses de productividad y de desarrollo tecnológico, pero en este acuerdo no existe cláusulas para compensar estas asimetrÃas, por lo tanto se van a seguir profundizandoâ€. “No estamos en contra de hacer acuerdo comerciales, pero las negociaciones tienen que defender el interés nacionalâ€, concluyó.
Asimismo, explicaron que el acuerdo constituye una “herramienta estratégica que, gestionada adecuadamente, puede contribuir a ampliar mercados, fortalecer las economÃas regionales y mejorar la inserción internacional de la República Argentinaâ€.
“La experiencia internacional demuestra que la apertura comercial sólo resulta sostenible cuando se articula con instrumentos de polÃtica industrial, financiamiento estratégico e innovación tecnológica. Argentina dispone de capacidades consolidadas en sectores como energÃa nuclear, economÃa del conocimiento, informática y comunicaciones, que deben ser protegidos y potenciados en el marco de una estrategia nacional de desarrolloâ€, plantearon.
El acuerdo de asociación entre el Mercosur y la Unión Europea abarca dimensiones comerciales, polÃticas y de cooperación, y que origina uno de los espacios económicos integrados más relevantes, con cerca de 700 millones de personas y alrededor del 25% del PIB mundial.
El tratado propone la eliminación progresiva de más del 90% de los aranceles bilaterales, la reducción de barreras no arancelarias y la unificación de regulaciones en áreas como inversiones, propiedad intelectual y estándares sanitarios y técnicos.Según el Gobierno, el acuerdo permitirÃa al Mercosur acceder de manera preferencial a uno de los mercados de mayor poder adquisitivo del mundo, lo que beneficiarÃa sobre todo a su sector agroindustrial y a la exportación de minerales, alimentos procesados y manufacturas agropecuarias. Para la Unión Europea, el acuerdo fortalecerÃa su presencia en América del Sur y diversificarÃa sus proveedores estratégicos, especialmente en un contexto de competencia global creciente. Además, las empresas europeas podrÃan lograr un ahorro anual estimado en hasta 4.000 millones de euros por la reducción de derechos aduaneros, mientras que los flujos de inversión extranjera directa desde Europa hacia el Mercosur podrÃan duplicarse.Sin embargo, desde la oposición advirtieron sobre las asimetrÃas en la relación. Las manufacturas del Mercosur, como textiles, calzado y metalmecánica, enfrentarán mayor competencia europea. Como contracara, la agricultura europea teme el impacto de la entrada de productos sudamericanos. De ahà las protestas, especialmente en Francia.
