13 de febrero de 2026
El régimen iraní exige lealtad pública a las familias de los manifestantes encarcelados si quieren recuperar la libertad

Las autoridades de Irán condicionan la libertad o reducción de condena de manifestantes a la participación activa de sus familiares en actos oficiales, según denuncian organizaciones de derechos humanos y ex prisioneros políticos del país
Además del requerimiento presencial, los familiares recibieron instrucciones explícitas para que los videos enviados a las autoridades evidenciaran “lealtad” al régimen. Estos materiales, junto a declaraciones públicas de figuras reconocidas retractándose de su apoyo a las protestas, son exhibidos como trofeos por el gobierno. Se trata, según los activistas, de una estrategia para humillar e intimidar a la sociedad, buscando desalentar futuros movimientos opositores.
Uno de los casos más visibles es el del empresario Mohamed Saedinia, propietario de una cadena de confiterías y cafés populares en Teherán. Saedinia había manifestado su respaldo a la protesta cerrando sus negocios y expresándolo en redes sociales. Tras su detención y la de su hijo, las autoridades advirtieron que se enfrentarían a la confiscación de bienes si eran condenados por apoyar a los manifestantes. Esta semana, la agencia semioficial Fars difundió una declaración atribuida a Saedinia en la que se disculpaba públicamente y anunciaba su participación en la marcha oficial, declarando: “Mostraremos nuestra obediencia a nuestro amado líder y nuestro rechazo a la criminal América”.La presión sobre los familiares y la exhibición de retractaciones públicas refuerzan el mensaje del régimen iraní: cualquier desafío será respondido con medidas que trascienden lo judicial y alcanzan la esfera personal y comunitaria.

