10 de febrero de 2026
Crisis en Cuba: la economía se hundió un 5% en 2025 y acumula una caída del 15% desde 2020
Un informe oficial confirma el colapso de un modelo agotado, con crisis energética, inflación disparada y éxodo masivo en medio de la parálisis del régimen
El documento oficial reconoce una inflación del 14,07% en 2025, pero admite que “estimaciones no oficiales más elevadas” sitúan el encarecimiento de la canasta básica en un 70% interanual. Según datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), el índice de precios al consumo se triplicó entre 2021 y 2024. Expertos independientes elevan aún más estas cifras, señalando que la inflación real en Cuba supera con creces los números oficiales. El informe habla de una “erosión acumulada del poder adquisitivo” porque las subidas salariales en el sector estatal no compensan la mordida de la inflación, dejando a millones de cubanos atrapados en una espiral de empobrecimiento.
Este colapso económico tiene consecuencias humanas devastadoras. El CEEC reconoce un “deterioro de las condiciones sociales” reflejado en múltiples indicadores: la mortalidad infantil escaló casi cinco puntos hasta el 9,8 por mil desde 2020, revirtiendo décadas de avances que el régimen exhibía como logros del sistema. Más revelador aún es el éxodo masivo: Cuba ha perdido 1,5 millones de personas en cinco años, una sangría demográfica sin precedentes que evidencia el rechazo de los cubanos a un modelo que no ofrece futuro.Para 2026, el CEEC anticipa un “escenario dominado por la incertidumbre”, agravado por la situación en Venezuela y el asedio petrolero que Estados Unidos ha impuesto a la isla, medidas que amenazan con paralizar el país en cuestión de semanas. En este contexto, el centro califica de “optimista” la previsión gubernamental de crecimiento del 1% para este año. “Cuba atraviesa por lo que podría calificarse como una ‘coyuntura crítica’ definida como una situación de intersección y solapamiento de varias crisis: malestar social, cuestionamiento de las instituciones establecidas, rompimiento de la ‘normalidad’, la aparición de nuevos sujetos sociales que también tienen un rol político, estancamiento del modelo de funcionamiento anterior, y un debate, explícito o no, sobre el proyecto de país”, concluye el documento, con un lenguaje académico que apenas disimula la magnitud del fracaso histórico de un régimen que se niega a reformarse mientras hunde a su población en la miseria.

