2 de febrero de 2026
El oro se recuperaba en el pre-market y las consultoras apuestan a que la Argentina vuelva al mercado de capitales, como hizo Ecuador
El escenario internacional brinda un panorama mixto en términos de divisas y materias primas, pero en enero el riesgo país se redujo fuertemente y febrero brinda una �??ventana de oportunidad�?�
Para FMyA la consultora que dirige Fernando Marull, “algo está pasando con los metales. Rebotó el petróleo (Irán) y todavÃa no lo hicieron los granos. En la Argentina todo impacta positivamente, entre la suba de commodities y el optimismo en Brasil (real brasilero)â€.
FMyA describe lo que sucedió en los mercados financieros: “enero fue una fiesta; con el BCRA comprando reservas (algo que pedÃa el mercado) y los mercados emergentes subiendo. Argentina se acopló, y se destacaron las LECAP (por el dólar estable), los bonos soberanos (+4%) y las acciones (+8%). El rebote del petróleo ayudó porque el mercado está empetrolado (Vista, YPF, Pampa). Y, con la suba de Brasil, se destacaron los Cedears brasileros (EWZ) y, con la de los metales, el Cedear de oro. En febrero, el BCRA debiera seguir comprando reservas, pero a menor ritmo. Hay agro y dólares financieros (faltan vender USD 5.000 millones), aunque el mercado se podrÃa anticipar a la suba del dólar de marzo (por menor demanda estacional de pesos), y el tipo de cambio podrÃa estar menos estable. Un riesgo es la falta de lluvia (solo llovieron 37 milÃmetros en enero, 30% del promedio histórico). Las tasas de interés deberÃan ir debajo de 30%anual y la inflación bajando un escalón a 2%, aunque en marzo en especÃfico hay más tarifas estacionales (educación)â€.
Para EconViews, de Miguel Kiguel, la baja del riesgo paÃs por la compra de reservas “coloca a la Argentina en una posición que, después de mucho esfuerzo, es casi una realidad: el regreso a los mercados internacionales de deuda. De concretarse, serÃa la posibilidad de activar un cÃrculo virtuoso donde el financiamiento de mercado reemplace la dependencia del FMI, el Tesoro de EEUU y de reservas para el pago de deuda, consolidando el proceso de normalización económica. Para entender la oportunidad, solo hace falta mirar el espejo de Ecuador. En la semana, el paÃs andino rompió un aislamiento de seis años y regresó al mercado internacional con contundencia. Logró captar USD 4.000 millones a través de dos nuevos bonos a 2034 y 2039 con tasas del 8.75% y 9.25% respectivamente. El objetivo de la emisión era recomprar bonos con vencimientos en 2030 y 2035, para bajar costos y extender plazos. Lo interesante fue que la demanda superó los USD 18.000 millones demostrando que existe apetito por créditos high yield (alto rendimiento) cuando hay un sendero de reformas claro y respaldo polÃticoâ€.
El informe agrega que “la comparación con Ecuador es relevante porque hasta hace poco compartÃa el rincón de los castigados junto a nosotros. Si bien son economÃas muy distintas y Ecuador está dolarizado, ambos paÃses pasaron en los últimos años por defaults y fuertes turbulencias polÃticas. También tienen programas vigentes con el FMI y el riesgo paÃs se ha movido de manera parecida en los últimos dos años. Al momento de la operación, el riesgo paÃs de Ecuador era de 436 puntos, no muy lejos de los 489 puntos básicos que tiene la Argentina. Estos números indican que el paÃs ya tiene técnicamente, acceso virtual al mercado. Hoy, el tramo corto de nuestra curva rinde en torno al 7,9% y el largo opera en 9,3%, niveles que permitirÃan pensar en una estructura de tasas de un solo dÃgito similar a la ecuatoriana. La pregunta en los pasillos oficiales debe ser si conviene salir ahora o esperar un poco más. Por ahora, el Gobierno parece no apurarse, apostando a que la profundización de la acumulación de reservas genere una compresión adicional de spreads. Pero el mercado internacional está muy tentador. Los capitales están en modo “risk-on†(tomar riesgo), llevando a los spreads de deuda de mercados emergentes a mÃnimos desde 2007. La canasta de paÃses comparables bajó a la zona de 320 puntosâ€.EconViews observa que “esta ventana de oportunidad no debe hacer dudar al equipo económico sobre el timing de la colocación. Estas situaciones no siempre son duraderas y las tensiones geopolÃticas vienen en aumento, siendo una fuente de riesgo creciente para los mercados. De todos modos, el calendario tiene una marca roja en julio. Ese es el mes de los próximos vencimientos importantes y el Gobierno deberÃa llegar a esa fecha con una colocación exitosa ya cerradaâ€.Para la consultora F2 que dirige Miguel Reschini “enero se despidió de los mercados con una rueda signada por la toma de ganancias que dejó quebrantos bien marcados sobre todo para los metales que venÃan de una escalada histórica. El anuncio del nombramiento de Kevin Warsh por parte del presidente Trump para presidir la Reserva Federal no estaba descontado y por ahora no resulta confortable para el mercado dado que, si bien es un crÃtico de la Fed, ha tenido históricamente posturas hawkish (duras). En este contexto, hubo rotación en favor del dólar que desde julio no registraba un salto diario mayor al del dÃa de la fecha y los activos de riesgo, además de los metales, sufrieron el embateâ€.Según F2 “las expectativas de inflación para noviembre de 2026 se moderaron hacia final de enero cerrando en torno al 1,7% mensual, que es un poco más alto que el 1,5% de antes del anuncio del cambio de Fase del BCRA, pero más bajo que el 1,83% de mediados de enero. El carry trade (apuestas a inversiones en pesos) siguió siendo la estrategia ganadora en enero con rendimientos que podrÃan acercarse el 5% en dólares (solo en enero) y esto ayudó a mantener la tranquilidad cambiaria. El BCRA tuvo un comienzo de año mejor de lo esperado desde la óptica de la compra de divisas dado que a un ritmo promedio sin pausa desde el 5 de enero de USD 55 millones diarios, logró acumular un saldo de compras de casi USD 1.160 millones ayudado por las colocaciones de deuda de corporativos y sub soberanos que aprovecharon la compresión de spreads global y el horizonte más despejado para el oficialismo. Pero no todo queda en las reservas habida cuenta de que el Tesoro va requiriendo divisas para afrontar vencimientos y esto ralentiza el fortalecimiento de las netas que apenas estarÃan en terreno positivo (dependiendo del criterio de medición)â€.Para F2 “en febrero el foco estará puesto en el comienzo del tratamiento de la reforma laboral y allà vuelve a la escena el riesgo polÃtico del que nunca pueden descartarse sorpresas. El factor climático, que fue mencionado en el informe del 23 de enero, sigue jugando una mala pasada a buena parte de la zona núcleo del agro y es muy probable que las estimaciones de cosecha gruesa comiencen a recortarse más temprano que tarde. Además de esto, habrá que ver cómo se evolucionan la tasa de rendimiento de bonos del Tesoro norteamericano y el dólar luego del nombramiento del próximo titular de la Fed ya que estos factores tienen impacto sobre el precio de los commodities. Asà que quedamos frente un posible escenario de recorte en la producción con riesgo de impacto negativo en los precios por un eventual fortalecimiento del dólar en el mundoâ€.La consultora 1816 indica que “lo ideal hubiese sido comenzar el año con una emisión de bonos Globales antes del pago de cupones del 9 de enero, pero lo que terminó sucediendo (REPO a 7,4%) fue el escenario base del consenso del mercado, por lo que no hubo impacto inmediato (positivo ni negativo) sobre los activos argentinos. A partir de entonces, las últimas semanas han sido inmejorables en materia financiera: el Central acumuló USD 1.083 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) en 18 ruedas consecutivas de compras sin que suba el spot y el riesgo paÃs comprimió a 484 puntos básicos (mÃnimo desde junio de 2018). El mundo ayudó. Ecuador, crédito comparable, emitió bonos Globales para recomprar deuda y las monedas de LATAM se apreciaron hasta 5,2% con el DXY (Ãndice que mide al dólar contra las seis principales monedas del mundo) cerca de mÃnimos desde 2022, pero lo más importante para que los bonos sigan comprimiendo es que el BCRA continue comprando en el MLCâ€. El informe agrega que “en primer lugar, el BCRA desaceleró el ritmo de compras de divisas en un contexto en el que las monedas de los mercados emergentes se están apreciando de manera generalizada; es decir, cuando podrÃa haber ido contra el viento y acelerado la acumulación de reservas. A nuestro juicio, la razón está en los datos monetarios. Las compras de divisas del BCRA han sido en gran medida no esterilizadas, convirtiéndose en el principal motor del crecimiento de la base monetaria tradicional. En lÃnea con esto, la caÃda de alrededor de 2.000 puntos básicos en las tasas de fondeo de corto plazo sugiere que el endurecimiento monetario se ha relajado de manera significativa. No es casualidad que el peso haya tenido un desempeño inferior al de la mayorÃa de sus pares emergentes, en un contexto en el que varios bancos centrales de la región mantuvieron sus tasas de polÃtica sin cambios. en comparación con junio de 2025, por ejemplo. El Ãndice de salario real se ubica 1,2% por debajo del nivel de noviembre de 2023â€.
En estas circunstancias, Adcap toma como base el escenario de Ecuador y señala que “la Argentina podrÃa recomprar alrededor de USD 6.000 millones, aproximadamente la mitad del stock de los bonos 2030, a rendimientos levemente inferiores a los del mercado secundario, llevando los spreads hacia la zona de 450 puntos básicos. Tras la recompra, el paÃs podrÃa emitir un monto similar en nuevos bonos bullet bajo ley de Nueva York con vencimientos en 2029 y 2035, en lÃnea con la reciente emisión 2029 bajo ley argentina. Suponiendo una compresión de 50 puntos básicos, los nuevos bonos generarÃan una ganancia inmediata de 1,8% y 3,6%, respectivamente, dejando margen para nuevas operaciones en un contexto de mercado más favorableâ€.
Anoche, en el pre Market habÃa tensión. El Bitcoin seguÃa en baja y estaba en la frontera entre USD 77 mil y 76 mil, un piso que preocupa, mientras se discuten regulaciones para las criptomonedas en el congreso norteamericano que, hasta el momento no tienen probabilidades de prosperar. Los rumores de venta de grandes manos de la criptomoneda ocupaban espacio.El oro marcaba una suba creciente de alrededor de más de 2% en la primera hora de operaciones. No se podÃa definir si era el rebote del gato muerto o el regreso a la tendencia alcista. Por la firmeza y velocidad que mostraba el aumento en ese lapso, parecÃa una recuperación auténtica.Hoy va a ser otra jornada tensa que puede involucrar a las acciones y bonos de la región. El real se devaluaba 1,3% frente al dólar.
El informe agrega que “en primer lugar, el BCRA desaceleró el ritmo de compras de divisas en un contexto en el que las monedas de los mercados emergentes se están apreciando de manera generalizada; es decir, cuando podrÃa haber ido contra el viento y acelerado la acumulación de reservas. A nuestro juicio, la razón está en los datos monetarios. Las compras de divisas del BCRA han sido en gran medida no esterilizadas, convirtiéndose en el principal motor del crecimiento de la base monetaria tradicional. En lÃnea con esto, la caÃda de alrededor de 2.000 puntos básicos en las tasas de fondeo de corto plazo sugiere que el endurecimiento monetario se ha relajado de manera significativa. No es casualidad que el peso haya tenido un desempeño inferior al de la mayorÃa de sus pares emergentes, en un contexto en el que varios bancos centrales de la región mantuvieron sus tasas de polÃtica sin cambios. en comparación con junio de 2025, por ejemplo. El Ãndice de salario real se ubica 1,2% por debajo del nivel de noviembre de 2023â€.
En estas circunstancias, Adcap toma como base el escenario de Ecuador y señala que “la Argentina podrÃa recomprar alrededor de USD 6.000 millones, aproximadamente la mitad del stock de los bonos 2030, a rendimientos levemente inferiores a los del mercado secundario, llevando los spreads hacia la zona de 450 puntos básicos. Tras la recompra, el paÃs podrÃa emitir un monto similar en nuevos bonos bullet bajo ley de Nueva York con vencimientos en 2029 y 2035, en lÃnea con la reciente emisión 2029 bajo ley argentina. Suponiendo una compresión de 50 puntos básicos, los nuevos bonos generarÃan una ganancia inmediata de 1,8% y 3,6%, respectivamente, dejando margen para nuevas operaciones en un contexto de mercado más favorableâ€.
