29 de enero de 2026
Un grupo de delincuentes hizo un boquete en el techo de un frigorífico y robó carne por $20 millones
El hecho ocurrió durante la madrugada de este martes y fue registrado por cámaras de seguridad. �??Nos arruinaron económicamente�?�, dijo una de las dueñas
El robo quedó registrado en las cámaras de seguridad del comercio. Los delincuentes cortaron una chapa del techo, entraron al local a la 1:21, revisaron las dos oficinas y desconectaron la alarma y el DVR de las cámaras.
“Nuestros empleados son personas en quienes confiamos ciento por cientoâ€, dijo Marcela, una de las dueñas, quien remarcó que de ese local dependen diez familias.
En las imágenes de seguridad, se ve a uno de los delincuentes con la cara descubierta, cargando carne en el baúl del Chevrolet Corsa en el que se dio a la fuga.
Marcela aseguró que la mercaderÃa robada no tenÃa seguro y que los ladrones solo se llevaron la carne, dejando computadoras, balanzas y otros equipos de valor. La pérdida igualmente es cuantiosa y golpeó a las vÃctimas: “Nos arruinaron económicamenteâ€.El frigorÃfico cuenta con 13 cámaras de seguridad y sistemas de alarma, pero eso no impidió el golpe. El llamado al 911 se hizo tras descubrir el boquete, pero la PolicÃa, según dijo Marcela, llegó dos horas después.Mientras se aguardan novedades, desde el frigorÃfico y los vecinos de la zona manifestaron su disconformidad con la respuesta de la ComisarÃa Segunda de Ranelagh, de la que depende el barrio. En la misma cuadra, dÃas antes, una mujer de 72 años fue asaltada en su vivienda por delincuentes encapuchados, que la maniataron y le robaron dinero y objetos de valor.
Calcula que la carne robada fue vendida de antemano, porque trasladar y almacenar esa cantidad sin perder la cadena de frÃo resultarÃa imposible.
“Tenemos todas las medidas de seguridad, ya no sabemos más qué hacer. Para nosotros es terrible, una pérdida enorme. Todo el esfuerzo que hacemos para poner un local en la situación en la que está nuestro paÃs y darle trabajo a diez familias cuesta un montónâ€, lamentó Marcela.