28 de enero de 2026
Los detalles del Régimen Penal Juvenil que impulsa el Gobierno para bajar la edad de imputabilidad
El año pasado el Gobierno envió un proyecto al Congreso que llegó a dictaminarse en comisión, pero nunca se trató en el recinto. Había logrado el apoyo del PRO, la UCR y bloques provinciales. Qué proponía
El texto original habÃa sido enviado por el Poder Ejecutivo a la Cámara de Diputados en julio de 2024. Allà se discutió durante largos meses y en mayo de 2025 un plenario de las comisiones de Legislación Penal; Familias, Niñez y Juventudes; y Justicia acordó un despacho de mayorÃa firmado por LLA, el PRO, la UCR, Innovación Federal, la Coalición CÃvica y Democracia para Siempre (los últimos dos con algunas disidencias).
Finalmente, por presión de aliados como el PRO y la UCR, la edad mÃnima quedó fijada en 14 años. Por otro lado, se estableció una pena máxima de 15 años de privación de la libertad sólo para delitos graves como homicidio, abuso sexual o secuestro, pero dando prioridad a las penas alternativas como tareas comunitarias, prohibiciones de aproximación con las vÃctimas o medidas de reparación del daño causado para los delitos con penas de hasta 3 años. La privación de libertad sólo se aplicarÃa como último recurso. En tanto que el proyecto original del Gobierno permitÃa penas máximas de 20 años, sin posibilidad de reclusión perpetua o prisión perpetua, aun en casos de concurso de delitos.
Este punto fue uno de los que generó algunas controversias con los gobernadores, que reclamaron que Nación envÃe partidas presupuestarias especiales para construir las nuevas instalaciones.
Entre las penas alternativas a la prisión se establecÃan la amonestación, la prohibición de acercamiento a la vÃctima, servicios comunitarios, monitoreo electrónico, reparación integral del daño, prohibición de concurrir a determinados lugares y la prohibición de conducir vehÃculos. La posibilidad de reemplazar la prisión por penas alternativas estaba prevista en delitos cuya pena de prisión sea de hasta 3 años, o de hasta diez años si no hubo muerte ni violencia grave, siempre con dictamen favorable del Ministerio Público Fiscal y tras escuchar a la vÃctima. Además, se habilitaba la suspensión del proceso a prueba y la mediación penal juvenil en infracciones leves, con intervención obligatoria de todas las partes y consentimiento expreso de la vÃctima.Como medidas complementarias se incluÃan programas educativos, de formación ciudadana, capacitación laboral, actividades culturales y deportivas, asistencia psicológica y médica, y prohibición de consumo de alcohol y estupefacientes, entre otras. El cumplimiento de estas medidas debÃa ser controlado por un supervisor especializado, designado por el juez, con formación en educación, psicologÃa, trabajo social o adicciones.El proyecto disponÃa que los procesos fueran reservados y prohibÃa la difusión de la identidad de los adolescentes imputados, salvo renuncia expresa de este derecho. Además, exigÃa la intervención de la asesorÃa tutelar y la comunicación a los padres o responsables desde el inicio del proceso. El juez podÃa disponer medidas protectoras adicionales para salvaguardar la integridad del adolescente.
Por su parte, las vÃctimas cantarÃan con derechos reforzados: acceso a patrocinio jurÃdico gratuito, asistencia psicológica y social, posibilidad de participar en mediaciones y derecho a ser informadas y escuchadas durante todo el proceso.
