23 de enero de 2026
Chile detuvo a un tercer sospechoso de provocar los incendios forestales que ya dejaron 21 muertos

Las autoridades capturaron en Punta de Parra a un hombre que presuntamente iniciaba focos en pleno toque de queda. Los incendios que arrasan el sur del país desde el sábado han destruido más de 800 viviendas y dejado 20.000 damnificados, en un escenario que evoca la tragedia de Viña del Mar de 2024
Los incendios se iniciaron el sábado en medio del verano austral, con temperaturas extremas y fuertes vientos que propagaron las llamas con rapidez. Las regiones de Ñuble y La Araucanía también han sido alcanzadas por el fuego, que ha consumido más de 40.000 hectáreas de bosque, pastizales y zonas urbanas. El presidente Gabriel Boric decretó este jueves dos días de duelo nacional y visitó por segunda vez las zonas afectadas, donde comenzó a llegar ayuda humanitaria.
Ante la magnitud de la actual crisis, el gobierno anunció la entrega de bonos de entre 700 y 1.500 dólares para los afectados, que hasta el miércoles sumaban más de 7.500 personas. En Lirquén comenzaron a instalarse baños químicos y generadores eléctricos, mientras que en Punta de Parra se distribuyeron colchones, tractores y madera para iniciar tareas de reconstrucción. Las labores de los bomberos continúan, aunque el descenso de la temperatura registrado en los últimos días ha ralentizado el avance del fuego.
El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien asumirá el 11 de marzo, visitó este miércoles las zonas afectadas y se comprometió a asumir las tareas de reconstrucción una vez tome posesión. Tanto Boric como Kast han dado señales de unidad, coincidiendo en que al gobierno actual le corresponde enfrentar la emergencia mientras que a la siguiente administración le tocará la reconstrucción. Sin embargo, los damnificados expresan frustración por la lentitud en la respuesta oficial.Chile enfrenta incendios forestales de comportamiento extremo como condición estructural desde hace más de una década. Entre 2011 y 2025, la superficie afectada anualmente promedió 132.000 hectáreas, más del doble que las 54.000 hectáreas del período 1985-2010, según datos de la Corporación Nacional Forestal.


