22 de enero de 2026
Hallaron la mano pintada más antigua del mundo: por qué revela pistas sobre la migración humana
Un equipo científico detectó que la obra rupestre tiene al menos 67.800 años de antigüedad. Por qué el hallazgo ayuda a entender cómo los primeros humanos modernos poblaron Australia y Oceanía
El hallazgo surgió en el marco de un proyecto para documentar y fechar el arte rupestre del sudeste asiático.
Durante años, la comunidad cientÃfica debatió el momento y las rutas de los primeros Homo sapiens que cruzaron hacia Australia.
Sulawesi y las islas de Wallacea funcionan como un corredor natural entre Asia y OceanÃa. Los investigadores buscaron rastros materiales que permitieran reconstruir el desarrollo artÃstico y simbólico de los primeros habitantes de la región. Uno de los objetivos del estudio fue establecer si los autores de esos dibujos estaban vinculados con los ancestros de los aborÃgenes australianos.Las expediciones a la isla de Muna permitieron identificar 44 sitios con arte rupestre y 14 hallazgos nuevos. En total, se dataron 11 motivos en 8 cuevas distintas. La silueta de mano de Liang Metanduno resultó la más antigua.
El resultado más destacado fue la datación mÃnima de 67.800 años. Esto la convierte en la pintura rupestre más antigua datada de manera confiable hasta ahora descubierta, considerablemente más antigua que la pintura rupestre encontrada en Sulawesi por los mismos investigadores en 2024.
Las pinturas de la cueva de Muna se realizaron durante al menos 35.000 años, hasta hace unos 20.000 años. “El nuevo hallazgo también reveló que la cueva de Muna se utilizó para la creación de arte durante un perÃodo extraordinariamente largo, con pinturas producidas repetidamente durante al menos 35.000 añosâ€, precisaron los investigadores en un comunicado.Los investigadores sugieren que se deben buscar más ejemplos de arte rupestre antiguo en otras islas de Wallacea.
Recomiendan proteger estos sitios y fomentar la cooperación internacional para profundizar en el estudio del pasado humano en Asia y OceanÃa.
La investigación recibió apoyo de la Universidad Griffith, la Universidad Southern Cross, la Agencia Nacional de Investigación e Innovación de Indonesia, Google Arts & Culture y la National Geographic Society.
