21 de enero de 2026
Argentina creó su Comisión Nacional de Bioética
Será presidida por el ministro de Salud y estará conformada por expertos. Tendrá como objetivo ordenar los problemas que plantea el avance científico y biotecnológico en la investigación, la práctica médica y la atención sanitaria
La norma que instituye este nuevo organismo expresa una decisión polÃtica clara que es reorganizar la bioética sanitaria sobre bases más sólidas, académicas e institucionalmente consistentes con el impacto contemporáneo de la ciencia y la biotecnologÃa.
La SecretarÃa de la CNB estará a cargo de la Dra. Mariana Durand, actual Directora Nacional de Relaciones Institucionales, coordinando el funcionamiento operativo del organismo.
Desde el punto de vista institucional, la CNB está integrada por seis miembros titulares y tres suplentes, designados por su experticia, reconocimiento y trayectoria interdisciplinaria. El decreto también faculta a la CNB a convocar profesionales, organizaciones académicas y representantes de distintos sectores sociales cuando el caso lo requiera. Este mecanismo permite incorporar miradas comunitarias y perspectivas especÃficas en decisiones que impactan directamente sobre pacientes, familias y la sociedad en su conjunto, fortaleciendo la legitimidad ética del proceso deliberativo.
Este diseño acerca a la Argentina a los modelos adoptados por paÃses que cuentan con consejos nacionales de bioética con capacidad real de incidencia en polÃticas sanitarias, particularmente en áreas crÃticas como la investigación en seres humanos, la regulación de nuevos tratamientos, la bioingenierÃa y la incorporación responsable de tecnologÃas en salud.
La integración de la CNB combina perfiles con autoridad académica, experiencia sanitaria e inserción institucional, indispensables para abordar problemáticas bioéticas derivadas del desarrollo biotecnológico y de la toma de decisiones.
La complementariedad entre la legitimidad académica y la autoridad técnica, junto con la experiencia institucional, la trayectoria en campo y la participación de actores sociales, constituye uno de los principales activos de la CNB.
La creación de la CNB marca un cambio de paradigma institucional al reconocer que la ética, frente al avance de la biotecnologÃa y la medicina de alta complejidad, no puede improvisarse y que el Estado necesita estructuras expertas, abiertas y creÃbles para proteger a los pacientes, ordenar la investigación y fortalecer la confianza pública en el sistema de salud.
