8 de enero de 2026
Irán cortó el acceso a internet en medio de una ola de protestas masivas que desafían al régimen

La interrupción de las comunicaciones coincide con manifestaciones masivas en decenas de ciudades, un saldo creciente de muertos y detenidos, y un inusual llamado desde el exilio que vuelve a tensionar al poder político y religioso del país
El miércoles fue señalado como el día más sangriento desde el inicio del movimiento, con al menos 13 manifestantes muertos, según Iran Human Rights. Medios estatales iraníes informaron también de ataques contra efectivos policiales y militares, en un contexto de creciente confrontación y ausencia de canales de diálogo efectivos.
Desde el Gobierno, el presidente Masud Pezeshkian llamó públicamente a la “moderación” y al “diálogo”, aunque sin anunciar medidas concretas para atender las demandas económicas o políticas de los manifestantes. Al mismo tiempo, sectores duros del régimen dejaron entrever una respuesta más severa: el diario ultraconservador Kayhan difundió un video en el que advertía sobre el uso de drones para identificar a los participantes en las protestas.El llamado de Reza Pahlavi introdujo un nuevo elemento político en un movimiento que hasta ahora se había mantenido mayormente descentralizado y sin liderazgo visible. El exiliado, radicado en Estados Unidos, instó a los iraníes a salir a las calles como “un frente unido” y advirtió a las autoridades que “la represión no quedará sin respuesta”. Sin embargo, analistas señalan que aún no está claro si su figura puede articular una alternativa política viable dentro o fuera del país.La reacción internacional añadió tensión al escenario. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió la semana pasada que Washington “acudirá en rescate” de los manifestantes si Teherán responde con una represión letal, declaraciones que fueron rechazadas por el Ministerio de Exteriores iraní como “hipócritas” e injerencistas. Aun así, el Departamento de Estado estadounidense amplificó en redes sociales imágenes de las protestas y mensajes críticos contra la política económica iraní.
El trasfondo económico sigue siendo central. Tras años de sanciones internacionales y el impacto de conflictos recientes en la región, el rial iraní se desplomó en diciembre hasta rondar los 1,4 millones por dólar, un derrumbe histórico frente a los niveles previos a 1979 o incluso al acuerdo nuclear de 2015. Para muchos iraníes, el colapso de la moneda y el encarecimiento del costo de vida terminaron de quebrar un contrato social ya erosionado.


