20 de noviembre de 2025
Ucrania pidió al Vaticano formalizar su rol como mediador para el retorno de niños deportados por Rusia
La petición fue realizada por el presidente Volodimir Zelensky a través de una carta dirigida al papa León XIV
La misiva de Zelensky pidió formalizar el acuerdo en el que el cardenal italiano Matteo Zuppi ha servido como enviado papal para asuntos humanitarios. Vereshchuk explicó que, a diferencia del intercambio de prisioneros de guerra, en el caso de los civiles Ucrania no cuenta con nacionales rusos retenidos para negociar, lo que complica los intentos de repatriación. Además, denunció que la falta de formalización diligente por parte del Vaticano ha permitido a Rusia ignorar las demandas ucranianas sobre listas de civiles deportados, calificando la situación de “zona gris”.
“Una vez que el proceso esté formalizado, podremos tener comunicaciones adecuadas con los rusos y cuando presentemos una carta a través de la plataforma, tendrán que responder”, afirmó. Hasta el momento, ni el Vaticano ni la embajada rusa ante la Santa Sede han ofrecido comentarios públicos sobre la solicitud.La funcionaria acompañaba a padres, abuelos y menores que habían estado retenidos en zonas de Donetsk controladas o ocupadas por Rusia, o en otras regiones bajo control ruso, y que desde entonces han regresado a territorio ucraniano. Las autoridades de Kiev sostienen que continúan documentando miles de casos de menores deportados o transferidos forzosamente a territorio ruso, una práctica que la administración de Zelensky califica como una de las principales crisis humanitarias del conflicto armado.Vereshchuk añadió que, según datos obtenidos mediante la Cruz Roja, Ucrania ha identificado los nombres de unos 2.000 civiles en cautiverio ruso, sin que se precise cuántos de ellos son menores.
Liudmyla Siryk, otra de las asistentes, explicó que recorrió varios países para reunirse en un hospital de Donetsk con su nieto, Oleksandr Radchuk, quien había sido herido en Mariúpol a los 12 años y luego separado de su madre. Radchuk, que ahora tiene 15 años, sospecha que su madre permanece en cautiverio ruso.


