20 de noviembre de 2025
La ONU denunció el horror de los ataques rusos que dejaron decenas de muertos en Ucrania
Volker Türk advierte de aparentes violaciones sistemáticas del Derecho Internacional Humanitario tras el sexto bombardeo masivo contra infraestructura energética en menos de dos meses
El coordinador humanitario de la ONU para Ucrania, Matthias Schmale, lamentó el alcance del sufrimiento civil. “Desde Kharkiv hasta Ternópil, las familias han perdido seres queridos, han sufrido heridas y han visto sus hogares destruidos”, afirmó en un comunicado. Según las autoridades ucranianas, en Ternópil murieron 25 personas, entre ellas tres menores, y 92 resultaron heridas. En Kharkiv, alrededor de medio centenar de personas resultaron heridas tras una noche de bombardeos sucesivos en varios distritos de la ciudad.
También Rosemery DiCarlo, secretaria general adjunta de Asuntos Políticos de la ONU, expresó su “consternación” por los ataques nocturnos contra Ternópil y Kharkiv. Sostuvo que estos bombardeos “violan el Derecho Internacional Humanitario” y reclamó que cesen “de inmediato”. La funcionaria señaló que la ONU sigue documentando patrones de ataque que parecen dirigidos deliberadamente a infraestructura civil, una práctica prohibida por los Convenios de Ginebra.
Zelensky, en un mensaje difundido en la red social X, afirmó que los servicios de emergencia continúan “tratando de salvar vidas debajo de los escombros” en Ternópil. Describió los ataques como un intento deliberado de matar a civiles mientras dormían y pidió a los aliados aumentar la presión internacional sobre Rusia. El presidente ucraniano lleva meses insistiendo en que la protección de infraestructuras energéticas requiere más sistemas de defensa antiaérea de largo alcance, un punto repetido en sus visitas recientes a Bruselas y Washington.
Con la llegada del invierno, los organismos internacionales prevén un deterioro adicional de la situación humanitaria. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) calcula que más de 14,6 millones de personas —un tercio de la población ucraniana— necesitan asistencia. Tras el último ataque, los equipos humanitarios evalúan nuevas necesidades de refugio, calefacción y apoyo psicológico en las regiones afectadas.


