20 de noviembre de 2025
Polonia acusará a dos ucranianos por el ataque ferroviario mientras la Unión Europea y Londres condenaron el hecho
El primer ministro Donald Tusk sostiene que los sospechosos colaboraban con los servicios secretos rusos y huyeron a Bielorrusia tras la explosión contra una vía ferroviaria
Por su parte, el Gobierno del Reino Unido expresó la condena sin paliativos al sabotaje: la ministra de Exteriores, Yvette Cooper, lo calificó de “inaceptable” y ofreció apoyo a Polonia en la investigación. Cooper vinculó el episodio al incremento de “incidentes híbridos” del entorno ruso y remarcó la importancia de la cooperación con Alemania.
El episodio se encuadra en lo que Polonia y sus aliados califican como la estrategia de “guerra híbrida” de Moscú, dirigida a minar el apoyo occidental a Ucrania, sembrar temor y dividir a las sociedades europeas. En este contexto, la UE y los países de la OTAN analizan reforzar la protección de infraestructuras críticas, desde cables submarinos a líneas ferroviarias, conscientes de que el ataque perpetrado apunta más allá del daño material.
Mientras tanto, Rusia rechazó categóricamente las acusaciones y prometió represalias diplomáticas. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, afirmó que las relaciones con Polonia “se han deteriorado por completo” y calificó los señalamientos de reflejo de una “rusofobia” creciente en Varsovia.En Varsovia, el Ejecutivo anunció el despliegue de hasta 10.000 soldados para reforzar la vigilancia de infraestructuras sensibles. Es una medida un tanto inédita: el Ejército movilizado en territorio nacional ante un acto de sabotaje, lo que subraya el nivel de alarma.


