20 de noviembre de 2025
Tras 20 años, reaparece en Bolivia una especie de pez que se creía extinta

El hallazgo de Moema claudiae en un pequeño estanque temporal revela la importancia de los humedales en la extraordinaria diversidad de killifish en la región. Cuál es el impacto de la deforestación y la expansión agrícola en su supervivencia
El entorno donde apareció Moema claudiae es un estanque de aguas negras, temporal y poco profundo, con sustrato de hojarasca sobre arcilla y vegetación emergente escasa. Ubicado en la confluencia entre la selva amazónica y las sabanas de los Llanos de Moxos, este sitio acoge una diversidad sorprendente de killifish estacionales.
Jamás se había reportado la coexistencia de siete especies de killifish en un solo sitio; la literatura científica solo documentaba hasta cinco especies compartiendo hábitat de forma simultánea en otros continentes. La situación de conservación de Moema claudiae y otras especies endémicas de killifish bolivianos preocupa a científicos.
Las amenazas para estos ecosistemas no cesaron. Bolivia perdió cerca de 10 millones de hectáreas de bosque en los últimos 25 años, cifra que aumentó en los años recientes, especialmente en Santa Cruz y Beni. Solo en 2024, la pérdida superó 1,8 millones de hectáreas de cobertura arbórea, principalmente bosques primarios, destruyendo hábitats imprescindibles para especies como Moema claudiae.
Thomas Otto Litz afirmó: “Para mí, es algo especial haber redescubierto Moema claudiae. Esto demuestra que ahora tenemos la oportunidad de preservar esta especie en su hábitat natural. Me complace aún más porque el profesor Wilson Costa nombró esta especie en honor a su esposa Claudia, y quiero agradecerle especialmente por décadas de colaboración y apoyo”.
El estudio señala que proteger estos ecosistemas resulta esencial, no solo para la supervivencia de especies únicas, sino también para mantener los servicios ambientales que sostienen el bienestar y desarrollo regional.


