10 de noviembre de 2025
La revolución de los chips informáticos en la medicina: cómo transforman el tratamiento de enfermedades
Los implantes ofrecen nuevas posibilidades para pacientes con pérdida de visión o habla. Casos recientes muestran cómo la integración de tecnología avanzada permite recuperar funciones y mejorar la calidad de vida en personas afectadas por condiciones hasta ahora sin solución médica
Aunque la DMAE rara vez conduce a la ceguera total, sà puede deteriorar gravemente la capacidad visual, al impedir reconocer rostros, leer o desplazarse con autonomÃa. Charton, que dedicó su vida a enseñar a leer a niños, experimentó una pérdida devastadora cuando la enfermedad le arrebató la posibilidad de leer.
Los pacientes utilizan unas gafas especiales con una cámara que capta imágenes del entorno y las transmite al chip mediante pulsos infrarrojos, evitando interferencias con la visión periférica residual. El chip, prácticamente invisible a simple vista, transmite la señal al nervio óptico y, de allÃ, al cerebro, restaurando una visión funcional.
El ensayo clÃnico de Prima, cuyos resultados fueron Daniel Palanker, profesor de oftalmologÃa e ingenierÃa eléctrica de la Universidad de Stanford y consultor del proyecto, explicó que el sistema Prima fue concebido en 2004 y que la próxima generación del implante contará con pÃxeles cinco veces más pequeños y en mayor cantidad, pasando de unos cuatrocientos a diez mil, lo que podrÃa permitir una agudeza visual de 20/80 y, con la función de zoom de la cámara, alcanzar el equivalente a una resolución de 20/20.
El dispositivo PRIMA, según detalló Science Corp., es un implante fotovoltaico subretiniano que, junto con unas gafas especiales, proyecta luz infrarroja sobre el implante, el cual actúa como un panel solar en miniatura. Esta tecnologÃa permite ampliar letras mediante una función de zoom y se integra de forma inalámbrica en el área atrofiada de la retina, con un perfil ultrafino de dos milÃmetros por dos milÃmetros por treinta micrómetros.El doctor Frank Holz, jefe del Departamento de OftalmologÃa del Hospital Universitario de Bonn y autor principal del artÃculo publicado en el New England Journal of Medicine, afirmó: “El implante representa un cambio de paradigma en el tratamiento de la DMAE en fase avanzadaâ€. Por su parte, Max Hodak, fundador y director ejecutivo de Science, subrayó: “Nos entusiasma el potencial de PRIMA para redefinir la restauración de la visión para estos pacientesâ€.
Para Mahi Muqit, cirujano vitreorretiniano consultor del Hospital Oftalmológico Moorfields de Londres y coautor del artÃculo, “la atrofia geográfica es una de las principales causas de pérdida de visión y, hasta ahora, no existÃa ningún tratamiento que la restaurara. Los pacientes oyen hablar de otros tipos de terapia experimental, como la terapia génica, pero todas ellas solo intentan ralentizar la pérdida de visión. La visión artificial es el único método que realmente les devuelve algo de visión. Y cuando se habla con pacientes con una pérdida de visión muy grave, eso es lo que deseanâ€.
Estas tecnologÃas, comparables en su potencial a la llegada de la computadora personal en los años ochenta, buscan no solo tratar a pacientes con ELA u otras formas de parálisis, sino también mejorar la capacidad de respuesta y comunicación de bomberos, militares y otros servicios de emergencia, e incluso ofrecer acceso directo a sistemas de inteligencia artificial al público general.
La tecnologÃa propuesta por Hodak se basa en un modelo biohÃbrido, en el que el chip se integra en el tejido cerebral mediante células madre que crecen y establecen conexiones funcionales con las neuronas responsables del pensamiento, el habla y otras funciones cognitivas.
El experto señaló que las pelÃculas de Avatar de James Cameron constituyen una referencia válida para comprender el funcionamiento de las interfaces biohÃbridas, aunque en la realidad los pacientes no habitarÃan nuevos cuerpos, sino que recuperarÃan cierto control sobre su entorno.
En 2025, un nuevo avance en la tecnologÃa de implantes cerebrales ha abierto posibilidades inéditas para quienes han perdido la capacidad de hablar, al permitir la decodificación del habla interna y la sÃntesis de voz en tiempo real, con un sistema de protección por contraseña que resguarda la privacidad del usuario. Según detalló El dispositivo, conocido como interfaz cerebro-computadora (BCI), está dirigido especialmente a quienes enfrentan dificultades severas para pronunciar palabras debido a daños neuromusculares o accidentes cerebrovasculares.Uno de los aspectos innovadores de este avance es la incorporación de una protección por contraseña. El sistema solo comienza a decodificar el habla interna cuando el usuario piensa en una palabra clave preestablecida, lo que impide la traducción accidental de pensamientos privados.
En cuanto a los resultados, el sistema logró decodificar correctamente hasta el setenta y cuatro por ciento de las oraciones imaginadas por los participantes, una cifra comparable a la obtenida en estudios previos con habla intentada, según Nature. Además, el dispositivo demostró capacidad para interpretar números cuando los usuarios contaban mentalmente objetos en una pantalla, lo que sugiere que puede captar el diálogo interno espontáneo.
