6 de noviembre de 2025
La nueva CGT, de perfil más dialoguista, ya tiene un plan para que la reforma laboral no ponga en jaque al sindicalismo
Cuál es el primer objetivo del flamante triunvirato para atenuar los cambios en la legislación del trabajo que impulsa el Gobierno. Quiénes ganaron y perdieron en el congreso cegetista
Su rol negociador y el de José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) resultaron decisivos para el congreso no terminara con muchas más rupturas que la concretada por la Unión Tranviarios Automotor (UTA). Aun asÃ, la lista consensuada para la CGT fue votada por 1604 congresales, con 35 sufragios en blanco. En el congreso se inscribieron 2186 delegados, lo que quiere decir que antes de votar se fueron 547 (¿señal de malestar?).
El lÃder de la UOCRA logró el ascenso de su candidato al triunvirato, Cristian Jerónimo (empleados del vidrio), que habÃa conseguido importantes rechazos sindicales. Y pudo desactivar la ofensiva de poderosos enemigos de Jerónimo como “los Gordos†y el barrionuevismo a fuerza de dialogar sin pausa con distintos lÃderes sindicales que se agruparon en un nuevo polo “jeronimista†(ahora en crisis porque la mayorÃa no fue reconocida con cargos importantes en la cúpula cegetista, como Juan Pablo Brey, de aeronavegantes, y Omar Plaini, de canillitas).Esta CGT convalidará casi sin fisuras la estrategia del lÃder de la UOCRA de negociar la reforma laboral en el Consejo de Mayo porque en la nueva estructura cegetista quedaron marginados el ala dura de los kirchneristas (que retiró a sus lÃderes de la cúpula y los reemplazó por segundas lÃneas) y la imprevisible alianza de barrionuevistas y socios como la UTA (que finalmente abandonó la CGT) y La Fraternidad, que en el congreso perdieron en forma abrumadora una votación clave para decidir si seguÃa un triunvirato o se elegÃa un solo lÃder.“La CGT realizó un congreso con distintos matices donde se logró una lista única -dijo Sasia a Infobae-. Y a partir de ahora el desafÃo interno es hacer la autocrÃtica para lograr la unidad, que se lograrÃa solamente con un factor convocante que sea superior a las diferencias que tenemos y que tiene que centrarse en el debate de una agenda concreta de cara a los desafÃos que tenemos en el presente y hacia el futuroâ€.
Semejante confesión de fe dialoguista también convierte a Sola en un aliado de MartÃnez para la etapa que viene, que consistirá, por un lado, en febriles negociaciones en el Consejo de Mayo para atenuar la reforma laboral y, por otro, en una ronda de contactos con gobernadores para que los cambios legislativos no sean letales para el poder sindical, como temen algunos dirigentes.
Esa será la llave, según imaginan en la CGT, para que los diputados y senadores no se encolumnen detrás de cambios legislativos tan drásticos en materia laboral. Si bien hay funcionarios libertarios que les aseguraron a los lÃderes cegetistas que no hay voluntad de pelea de Javier Milei en contra de ellos, hay mucha desconfianza.
Es una de las señales que preocupan a los lÃderes sindicales, convencidos de que hay una interna en el Gobierno entre duros y moderados que contamina el contenido de la reforma laboral. Si fuera asÃ, la peor noticia para la CGT es la salida del gabinete de un dialoguista como Guillermo Francos, que era uno de sus principales interlocutores en el Gobierno. Para colmo, tampoco se concretó el ascenso del asesor Santiago Caputo, de buenos vÃnculos con la dirigencia gremial.
