4 de noviembre de 2025
Dolor en el fútbol argentino: murió Daniel Willington, gloria de Vélez Sarsfield y Talleres
El ex delantero falleció a los 83 años. Estaba internado en el Hospital Cardiológico de Córdoba
El inicio de su trayectoria profesional se remonta a 1958, cuando debutó en Talleres con apenas 16 años. Tras dos temporadas, su carrera dio un giro decisivo al incorporarse a Vélez, donde permaneció durante nueve años consecutivos. En ese perÃodo, Willington se transformó en una figura central del club y fue pieza clave en la obtención del primer tÃtulo de la historia del FortÃn: el Torneo Nacional de 1968. Este logro cimentó su condición de Ãdolo en la institución de Liniers, un reconocimiento que se mantuvo a lo largo de las décadas.
“Lamentamos profundamente el fallecimiento del gran Daniel Willington. Héroe de la primera gran conquista. Uno de los Ãdolos máximos de nuestra historiaâ€, escribió Vélez en sus redes sociales.Después de su salida de Vélez en 1971, el futbolista tuvo breves pasos por Deportivo Veracruz de México, Huracán e Instituto. En 1973, regresó a la T para continuar su legado durante dos años más. En esa etapa, protagonizó uno de los momentos más recordados por la hinchada: un gol de tiro libre desde 40 metros en un clásico ante Belgrano, una acción que quedó grabada en la memoria colectiva del club.“Hasta siempre Daniel Alberto. Comunicamos con mucho pesar el fallecimiento de Daniel Willington, Ãdolo eterno del Club Atlético Talleres. Acompañamos a su familia y a sus seres queridos en este difÃcil momento. Seguirás jugando en los corazones de todo un pueblo que te recordará por siempre, Gran Daniel de los estadiosâ€, fueron las emotivas palabras que eligió el conjunto cordobés para despedir a uno de sus Ãdolos.
El cierre de su carrera como jugador profesional se produjo en 1978, cuando volvió a Vélez para retirarse definitivamente. Posteriormente, Willington incursionó en la dirección técnica, conduciendo al FortÃn entre 1988 y 1989. En Talleres, su vÃnculo se prolongó a lo largo de cuatro ciclos como entrenador: 1983, 1990, 1994 y 2005, lo que reafirmó su profundo lazo con ambas instituciones, a las que representó tanto en el campo de juego como desde el banco de suplentes.
