30 de octubre de 2025
Se reanudó la elección del jurado popular que juzgará al clan Sena por el femicidio de Cecilia Strzyzowski
El proceso de selección continúa luego de que el martes no se definieran los 12 integrantes titulares y 4 suplentes que se requieren para conformar el tribunal
El martes, a pesar de la lluvia torrencial que caÃa sobre la ciudad de Resistencia, más de 150 chaqueños se acercaron al Centro de Convenciones del Hotel Gala para participar del De los 250 ciudadanos convocados para la primera jornada, se presentaron 166: el 65% del total. Para preservar su identidad, a cada uno se le asignó un número de Voir dire (NdR.: expresión francesa que significa “decir la verdadâ€), que funcionará como un DNI durante el resto del proceso.
“Se indagó en cuestiones Ãntimas de las personas, por ejemplo, si tenÃan hijos, qué pensaban de los movimientos sociales, si consumÃan medios de comunicación o redes sociales, si ellos o algún familiar atravesó situaciones de violencia de género o si consideraban que una persona acusada de un delito grave merecÃa defensa. El objetivo fue detectar posibles sesgos o convicciones que puedan afectar su objetividadâ€, explicaron fuentes judiciales a este medio.
Aunque se esperaba que los cuestionarios agilizaran el proceso, ocurrió lo contrario. “Creo que eso demoró bastante. Capaz hubiera sido mejor ir directo a interrogar al juradoâ€, confió una de las partes. Tras ese primer filtro, los candidatos ingresaron en pequeños grupos a la Sala de Convenciones Nº2 donde se encontraban los imputados, el Equipo Fiscal Especial, las dos querellas y las defensas. Allà se realizaron las excusaciones o dispensas.Al finalizar la jornada, se dispensaron entre 30 y 40 personas, entre ellas, la tÃa de Ricardo Osuna, abogado de Emerenciano Sena. “Cuando se le preguntó si tenÃa algún parentesco con los allà presentes, dijo que era la tÃa del letrado. Después lo negóâ€, contó una fuente.
César y Emerenciano Sena, Marcela Acuña, Gustavo Melgarejo, Gustavo Obregón, Fabiana González y Griselda Reinoso llegaron al Hotel Gala en medio entre las 5.30 y las 6 de la mañana. Fueron trasladados bajo custodia desde las unidades donde permanecen detenidos. Ya en el recinto, Además de un barbijo, se tapó el rostro con las manos y durante el lapso de tiempo que los fotógrafos y camarógrafos estuvieron en la sala, prácticamente les dio la espalda. Del lÃder piquetero, que supo ser aliado del exgobernador Jorge Capitanich y llegó a candidatearse como primer diputado provincial por la lÃnea PSU–Socialistas Unidos, quedó poco: apenas un hombre encorvado que parecÃa querer esconderse debajo de la mesa.
Sentado atrás de ella estaba su hijo César Sena. Llevaba puesta una remera verde y, al igual que su padre, un chaleco antibalas. Se lo vio hablando con su abogada Gabriela Tomljenovic, quien explicó que su defendido estaba “muerto de frÃo†y por eso no se habÃa quitado el chaleco. DÃas antes, de cara al debate oral, la letrada le confió a Infobae que César estaba “tranquiloâ€. “Estuvo muy involucrado en el proceso de las audiencias preliminares. En la cárcel lee mucho: desde novelas hasta libros de Michel Foucaultâ€, contó.
Esta primera jornada también permitió ver los rostros del resto de los acusados; de quienes, hasta ahora, casi no habÃa imágenes recientes. Entre ellos, Griselda Reinoso y Gustavo Melgarejo, cuidadores del predio Rossi y encargados —según la acusación— de mantener el fuego encendido durante al menos diez horas para asegurar la destrucción del cuerpo de Cecilia. Ella estaba en la primera fila a la izquierda; él, en la segunda a la derecha. La distancia entre ambos podrÃa explicarse: dÃas antes de ser detenidos, ella lo denunció por violencia de género.Pasadas las 16, los siete acusados salieron por una puerta trasera, esposados y escoltados por el Cuerpo de Operaciones Penitenciarias (COP). Afuera los esperaba una camioneta del Servicio Penitenciario Provincial para trasladarlos a sus respectivos centros de detención. Gustavo Melgarejo fue el único que llegó a verse brevemente: los agentes del COP formaron un cordón para cubrirlo y, enseguida, ubicaron la camioneta de espaldas a la puerta para que el resto de los detenidos pudieran subir sin quedar expuestos ante la prensa.
