24 de octubre de 2025
Identifican una posible señal de materia oscura en el centro de la Vía Láctea
La misteriosa sustancia habría sido detectada por expertos gracias a la visualización de rayos gamma
El equipo de Silk y del Instituto Leibniz de AstrofÃsica de Potsdam abordó un desafÃo que otros estudios anteriores pasaron por alto: incorporar la historia completa de la formación de la VÃa Láctea en sus modelos.
Las galaxias no nacen completas. Hace miles de millones de años, nuestra VÃa Láctea fue el resultado de la fusión de múltiples sistemas más pequeños, compuestos de estrellas, gas, polvo y materia oscura. Con el tiempo, esas colisiones galácticas dejaron un rastro de cómo la materia invisible se fue acumulando y concentrando hacia el centro.Mediante simulaciones que reproducen esas etapas tempranas, los investigadores obtuvieron un mapa detallado de dónde deberÃan encontrarse los mayores cúmulos de materia oscura. Cuando compararon esos resultados con los mapas reales de rayos gamma registrados por el telescopio Fermi, descubrieron una coincidencia sorprendente.
Esa concordancia completa una “trÃada de evidenciasâ€, como la describen los autores, que refuerza la hipótesis de que el resplandor observado no proviene de fuentes estelares, sino de colisiones entre partÃculas de materia oscura. Si este fuera el caso, se tratarÃa de una señal extremadamente valiosa, una especie de “firma energética†del material más enigmático del cosmos.No todos los cientÃficos están convencidos de que el misterioso resplandor provenga de materia oscura. Una explicación alternativa, propuesta hace años, sostiene que podrÃa tratarse de la radiación emitida por púlsares de milisegundos: estrellas de neutrones que giran a velocidades vertiginosas y emiten potentes haces de radiación.
Estas estrellas son los remanentes ultradensos que quedan después de que una estrella masiva explota como supernova. Al girar cientos de veces por segundo, lanzan chorros de rayos gamma al espacio. Si existiera una población numerosa de estos objetos en el centro de la galaxia, podrÃan producir un brillo similar al observado.Los investigadores confÃan en que la próxima generación de telescopios de rayos gamma aporte la claridad necesaria. El Conjunto de Telescopios Cherenkov (CTA), actualmente en construcción, será el instrumento más sensible de su tipo y permitirá distinguir entre las dos hipótesis.
“El equipo de investigación está planeando un nuevo experimento para probar si estos rayos gamma de la VÃa Láctea tienen energÃas más altas, lo que significa que son púlsares de milisegundos, o son el producto de menor energÃa de colisiones de materia oscuraâ€, detalla el informe. Silk lo resume con una frase que condensa la expectativa del campo: “Una señal limpia serÃa una prueba irrefutable, en mi opiniónâ€.El concepto de materia oscura no es nuevo. Surgió en la década de 1930, cuando el astrónomo suizo Fritz Zwicky observó que las galaxias en los cúmulos se movÃan más rápido de lo que la masa visible podÃa explicar. Desde entonces, los cientÃficos propusieron que una sustancia invisible, no compuesta de átomos ordinarios, debÃa ejercer la fuerza gravitatoria adicional necesaria para mantenerlas unidas.Hoy, los fÃsicos estiman que alrededor del 85% de la materia del universo es oscura, aunque nadie logró detectarla directamente. Los experimentos en laboratorios subterráneos, los aceleradores de partÃculas y los observatorios espaciales buscan desde hace años una señal inequÃvoca de su presencia.
Mientras esperan los datos del CTA, los investigadores de Johns Hopkins y del Instituto Leibniz continúan ajustando sus modelos. Su próximo paso será extender las simulaciones a galaxias enanas que orbitan la VÃa Láctea. Estos pequeños sistemas, más simples y con menos fuentes de ruido estelar, podrÃan ofrecer un laboratorio natural para observar señales de materia oscura sin interferencias.
