23 de octubre de 2025
Un estudio plantea que los humanos evolucionaron el doble de rápido que los grandes simios
Lo reveló un trabajo en el Reino Unido, que incluyó un análisis en 3D. Por qué los investigadores destacaron las influencia de la evolución social y cognitiva
El estudio se basó en modelos virtuales tridimensionales de cráneos de diferentes especies modernas de primates, incluyendo siete homÃnidos, como humanos, gorilas y chimpancés, y nueve especies de hylobátidos, conocidos como “simios menoresâ€, entre ellos los gibones.
Los investigadores compararon la estructura craneal de esas especies, que divergieron evolutivamente hace unos 20 millones de años, y observaron que la diversidad anatómica de los homÃnidos se expandió de manera notable.Para cuantificar la variación craneal, el equipo descompuso los cráneos en cuatro secciones principales: la parte superior de la cara, la parte inferior de la cara, el frente de la cabeza y la parte posterior de la cabeza.
Al usar comparaciones computarizadas de los escaneos 3D, identificaron numéricamente las diferencias entre especies, lo que constituye el análisis comparativo más detallado de la estructura craneal tridimensional entre estos simios estrechamente relacionados.La investigación reveló que la evolución de los humanos fue aproximadamente el doble de rápida de lo que se esperarÃa si no existiera algún factor adicional que impulsara estos cambios.La comparación con los hylobátidos, cuya evolución fue lenta y con baja diversidad, sirvió como control para medir la magnitud de la variación en los homÃnidos.
En cuanto a la morfologÃa, la mayorÃa de los grandes simios presentan rostros grandes y prominentes hacia adelante, junto con cerebros relativamente pequeños, mientras que los humanos poseen caras más planas y cabezas grandes y redondeadas.El equipo de UCL advirtió que, aunque resulta tentador atribuir la rápida evolución humana principalmente a las ventajas evolutivas de una mayor inteligencia derivada de cerebros más grandes y complejos, los factores sociales también podrÃan haber desempeñado un papel relevante.
En su caso, probablemente los cambios se debieron a la selección social, donde crestas craneales más grandes en la parte superior del cráneo se asocian con un estatus social más alto.
“Es posible que haya ocurrido algún tipo de selección social humana igualmente única en nuestra especieâ€, concluyó Gomez-Robles.Los investigadores reconocieron que no se analizaron fósiles de homininos, por lo que no se puede precisar cómo evolucionaron los cráneos en los antepasados humanos extintos.Propusieron entonces que futuras investigaciones incluyan fósiles para profundizar en la historia evolutiva y sugieren estudiar otros aspectos del esqueleto y la relación con los genes.
