14 de octubre de 2025
Un testigo del doble femicidio en Córdoba brindó detalles estremecedores del accionar de Pablo Laurta el día del hecho
El hombre, que se negó a revelar su identidad por razones de seguridad, vive en la casa de al lado donde ocurrieron los crímenes de Luna Garnier (24) y su madre, Mariel Zamudio (50)
Cinco minutos después de ese primer estallido, el vecino vio algo que hoy le resulta imposible de olvidar. “Vi a este hombre pasar con Pedrito (el hijo de Luna) caminando de la mano, por la calle San Pedro. Iban como si nada, tranquilos, como un padre que lleva a su hijo a la plaza. Doblaron por la calle Chimu y estuvieron un rato esperando un taxi. El coche llegó a los pocos minutos, se subieron y se fueron, como si no hubiera pasado absolutamente nadaâ€, contó.
El vecino aseguró que conocÃa al femicida hace varios meses. “SÃ, lo conocimos porque el año pasado, en octubre, tuvo una secuencia muy fea: estuvo varios dÃas durmiendo sobre el tanque de agua de la casa, acosándola a Luna. Mariel pedÃa auxilio, gritaba desesperada. Me asomé y le pregunté si era su yerno, y ella me gritó: ‘No, no, por favor, auxilio’. Entonces intervine, lo insulté y él salió corriendo. Se subió a una Toyota Hilux que tenÃa estacionada a la vuelta y se dio a la fugaâ€, recordó.
Ese episodio fue clave para entender el perfil del agresor. “Era una persona peligrosa, con una mente calculadora. Todo indica que planificó lo que hizoâ€, señaló el testigo, coincidiendo con las sospechas de los investigadores.Según el testigo, el oficial le comentó que habÃan acudido al domicilio porque el botón antipánico de las vÃctimas estaba desactivado. “Les dije que si sabÃan eso, tenÃan que haber entrado a la casa o asegurarse de que estuvieran bien. Pero se fueron. Cuando los móviles se retiraron, me empecé a preocupar másâ€, agregó.
Minutos después, junto a otros vecinos, volvieron a llamar a la policÃa, que llegó rápidamente. “Entró la policÃa por el patio y enseguida vimos que algo grave habÃa pasado. Los agentes nos hicieron retroceder. Fue entonces cuando nos enteramos de lo peor: Mariel estaba muerta en el patio, y más tarde supimos lo de Luna. Es un dolor inmenso. Eran buenas personas, muy unidas. Luna era una madre dedicada, no se separaba nunca de su hijo, lo cuidaba todo el tiempoâ€, expresó conmovido.Según los investigadores, el femicida actuó con total premeditación. Los testimonios y las pruebas apuntan a que habÃa preparado cada paso de su huida. Aseguran que planificó todo explicaron. Incluso, el viaje en taxi lo organizó con un chofer de confianza, al que le ofreció una suma $1,5 millones para trasladarlo desde Concordia hasta Santa Fe.El testigo insistió en que el asesino no mostró nerviosismo ni apuro en ningún momento. “Salió como dueño de su casa, con el nene de la mano, tranquilo. Yo lo vi, y como Pedrito no lloraba, pensé que se trataba de una visita normal. Nunca imaginé algo asÃ. Era inexplicableâ€, sostuvo.
Los ministros de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, y de Entre RÃos, Néstor Roncaglia, ofrecieron detalles sobre el intenso operativo policial que permitió detener al autor del doble femicidio de Mariel y Luna.
Ambos funcionarios coincidieron en destacar el trabajo conjunto de las fuerzas provinciales y la rapidez con que se logró rescatar al niño de cinco años, hijo de una de las vÃctimas, sano y salvo.Según explicó, las cámaras de seguridad y los domos del sistema provincial fueron claves para reconstruir los movimientos del femicida. “Pudimos determinar en qué taxi se habÃa ido hacia la zona de la terminal, el número de interno y, a partir de allÃ, el teléfono desde el cual habÃa pedido el servicio. Se trataba de un número con caracterÃstica uruguayaâ€, precisó el ministro cordobés.
Esa pista fue la que permitió emitir los exhortos judiciales necesarios para intervenir las comunicaciones del sospechoso. “Desde la madrugada del domingo, ya tenÃamos acceso en tiempo real a las llamadas. Ãbamos escuchando lo que decÃa y geolocalizando su recorrido. SabÃamos que una de las principales hipótesis era que intentara volver a su paÃs natal, Uruguay, de donde habÃa venido dÃas antesâ€, agregó.Ante esa información, Quinteros se comunicó directamente con Roncaglia, su par entrerriano, con quien mantiene una relación de trabajo estrecha. “Le di todos los datos de ubicación en tiempo real. Era una persona peligrosa, habÃa matado a dos mujeres y estaba armado, además de tener consigo a un niño pequeño. HabÃa que actuar con extrema cautelaâ€, señaló el ministro cordobés.
Por su parte, Néstor Roncaglia describió cómo se desarrolló el operativo en territorio entrerriano. “Fue un domingo al mediodÃa, con mucho personal de franco, pero todos se movilizaron de inmediato. Lo primero era ubicar al niño, porque en este tipo de casos hay antecedentes de que los agresores, después de matar a sus parejas o familiares, también atacan a sus hijos y se suicidan. La prioridad era salvarle la vida al chicoâ€, explicó.
Mientras que el detenido permanece bajo custodia en Entre RÃos y que el niño fue entregado a los profesionales de Minoridad, la causa, a cargo del fiscal Gerardo Reyes, continúa en investigación con la hipótesis firme de que el doble femicidio fue premeditado y planificado.
