8 de octubre de 2025
Fue figura del Mundial 94, su festejo marcó una era y se retiró para vender aspiradoras: �??La vida es corta para hacer cosas aburridas�?�
Tomas Brolin abandonó el fútbol profesional a los 28 años y habló de su otra faceta como emprendedor
Brolin se hizo mundialmente conocido tras su participación en la Copa del Mundo que se disputó en los Estados Unidos. Más allá de sus goles, que fueron tres en los siete partidos que jugó la selección nórdica que dio el golpe y acabó tercera tras vencer en el partido decisivo a Bulgaria (4-0), allà fue donde sus festejos dieron la vuelta al mundo. En cada ocasión que anotó, hizo su clásico giro de 360° grados para celebrar su tanto con la camiseta de su paÃs.
El paso al mundo empresarial resultó decisivo. Según relató a La Gazzetta dello Sport, Brolin se asoció con un inventor que le propuso fundar una empresa de aspiradoras, lo cual terminó siendo un punto de inflexión en su vida profesional. “Un hombre se me acercó. Era un personaje peculiar: un inventor. Me propuso la idea de una nueva aspiradora. Me sentà atraÃdo por ella y fundé una empresa con él. Fue el empujón que me hizo no querer volver nunca más a este campoâ€, señaló sobre su alejamiento definitivo del fútbol.
En cuanto a una posible vuelta a los campos de fútbol, Brolin se mantiene tajante. “Nunca pensé en volver a jugar al fútbol. Lo sigo, veo los partidos que me interesan, observo a los jugadores, nunca me pierdo un partido del Parma, porque ese club sigue siendo mi corazón, pero no puedo decir que no podrÃa vivir sin el fútbol. SerÃa una mentira, y me considero una persona honesta. El fútbol es hermoso, tanto jugarlo como vivirlo como espectador, pero esa época ya pasóâ€.
La vocación como entrenador tampoco lo seduce. “No soy apto para ser entrenador. Un entrenador tiene que atender a veinticinco personas, y me cuesta cuidarme a mà mismo. No, estoy satisfecho conmigo mismo: tengo mis pasiones, mis aficiones, mis partidas de pádel con amigos, mi golf... ¿PodrÃa un entrenador hacer todo esto? No, asà que tengo más suerte que un entrenador. El secreto es vivir con ligereza, disfrutar del momentoâ€, señaló a La Gazzetta dello Sport.
