8 de octubre de 2025
Entrevista con la fisicoculturista argentina que competirá en Mr Olympia 2025: �??Es un sueño cumplido, ya está, no necesito más�?�
Luciana Corzo habló antes de su debut en el torneo más importante del mundo. La alimentación, los sacrificios y la polémica por el uso de esteroides. �??Nadie te pone una pistola en la cabeza para que hagas nada�?�, asegura
“Para mÃ, llegar al Mister Olympia es cumplir con el objetivo más grande competitivo que tuve a lo largo de todos estos años. También es el cierre de un ciclo. No sé si voy a seguir compitiendo después, pero llegar a este torneo es lo máximo, no necesito demostrarme más nadaâ€, le dijo Corzo a Infobae.
Su historia comenzó lejos de los grandes escenarios. A los 17 años, como muchas adolescentes, empezó en un gimnasio en Tucumán “por estéticaâ€. “Empecé para verme bien, para sentirme mejor conmigo misma. Me habÃan dicho que asà iba a tener más piernas, más glúteo. Pero no tenÃa idea de alimentación, suplementación ni nadaâ€, recuerda.Sin embargo, tres años después, y de la mano de un patrocinador de suplementos que se enfocó en ella y en su entrenamiento, decidió competir por primera vez y descubrió una pasión que le cambiarÃa la vida. En aquel entonces, la categorÃa Bikini era casi nueva en la Argentina. “Fui una de las pioneras en el paÃs en cuanto a esta categorÃa. Arranqué en 2012 y no paré por varios añosâ€, señala. El crecimiento fue tan rápido que dejó de lado su primera carrera, Lengua y Literatura, para dedicarse de lleno a la Educación FÃsica y la preparación deportiva: “Empecé ganando todo y en ese momento me di cuenta de que era lo que más me gustaba hacer. Hice cursos de nutrición, de entrenamiento. Me interioricé más en el temaâ€.Con el paso del tiempo, el Bikini se transformó en una de las divisiones más populares y competitivas dentro del fisicoculturismo femenino. Combina musculatura moderada, femineidad y estética escénica.
“Hoy en dÃa lo que se pide es un cuerpo femenino, equilibrado, con una cintura muy chica, las piernas con un desarrollo muscular mÃnimo, buenos glúteos y hombros, pero sin ser voluptuoso. Pero también se puntúa la rutina de poses, el bikini, la pintura, el maquillaje, las joyas. Es un paquete completo lo que se presenta y se pone en juegoâ€, explica Corzo, haciendo referencia a que no sólo importa el fÃsico en la competencia: “Tengo alumnas que preparo para competir, que recién empiezan, y hay muchas chicas que quizás tienen un fÃsico increÃble, pero se ponen un bikini que no brilla nada, no hacen una buena rutina de poses, no se saben mostrar, entonces pierden“.El camino estuvo lejos de ser sencillo. El fisicoculturismo argentino es, en gran medida, un deporte amateur en el que los atletas deben financiarse casi todo por sà mismo. “Normalmente siempre me lo banqué yo a costa de mi sudor y mi trabajo. Lo que representa un gasto son los viajes, los pasajes, las estadÃas. Es todo muy difÃcil, y más para una argentina o sudamericana que no es adinerada. Nos cuesta el doble, triple que a las chicas de Estados Unidos o Europa que compite hace años. Para ellas siempre fue más fácil todoâ€, remarca y agrega: “Lo bueno del Olympia, es que te ahorra gastos de estadÃa porque te dan el hotel y los aéreos. Eso es lo mejor. Dentro de la liga profesional, si clasificás al Olympia, es el único torneo que te da ese beneficio. Es el torneo más importante del mundo, al que todos los atletas de fisicoculturismo soñamos con irâ€.
La exigencia fÃsica también pasa factura: entrenamientos dobles, dietas hiperproteicas y un aislamiento social que ella misma define como “el mayor sacrificioâ€. “Te aislás, te volvés una persona individualista. Sacrificás salidas, cumpleaños, comidas, relaciones. Eso es lo más duro de este caminoâ€, admite.El fisicoculturismo es también un deporte atravesado por una polémica inevitable: el uso de sustancias para mejorar el rendimiento y la definición muscular. Corzo no evade el tema y lo aborda con crudeza: “Lo primero que recomiendo siempre es ir por el camino natural. Siempre me preguntan: ‘¿Y qué pasa si uso esto, si uso lo otro?’. Yo siempre les digo los pros y los contras. Los esteroides alteran el ciclo hormonal y muchas cuestiones femeninas del cuerpo, por eso no los recomiendo. Pero, lamentablemente, dentro de lo que es el nivel competitivo, para llegar a estos niveles tenés que usar un pocoâ€.
En el caso de la categorÃa Bikini, los riesgos suelen ser menores que en otras divisiones de mayor masa muscular. “Hay mujeres que tienen una genética envidiable y no necesitan usar mucho, y hay personas que necesitan un poco más. Tiene que ver mucho la genética también. Nosotras tenemos que conservar la femineidad, asà que usamos lo más suave, que se llama Anavar. Es lo único que uso, en dosis mÃnimas en pastillas. No te genera cambios drásticos ni te viriliza. Pero es decisión de cada una y nadie te obligaâ€, reconoce.Al ser consultada sobre las muertes a edades tempranas de algunos fisicoculturistas internacionales, Corzo reconoce que, “hay personas que piensan que es un juego y que vas a usar esteroides y te vas a poner gigante y ya está, y se corta ahÃ. Pero tenés que saber de farmacologÃa, tenés que asesorarte con una persona idónea en el tema que te diga qué hacer. Imaginate que al meterse testosterona dejan de producir testosterona el cuerpo. Eso en el caso de los hombres. En el caso de las mujeres puede haber amenorrea, se te corta la menstruación, te pasan algunas otras cosasâ€.
“Depende el fármaco que uses porque hay fármacos que son mucho más fuertes y más invasivos. Yo siempre trato de usar lo mÃnimo indispensable para llegar bien y listo. Pero bueno, es a criterio de cada uno. Nadie te pone una pistola en la cabeza para que hagas nada. Hoy en dÃa estamos en la era de la información, lo buscás y ya sabés. No hace falta... Es muy fácil saber cuáles son los efectos adversos de las drogas y de la suplementaciónâ€, sentencia.Más allá de los resultados que logre en Las Vegas, para Luciana Corzo la clasificación ya representa una consagración personal. “Llegar al Olympia es un sueño cumplido, un objetivo máximo. Ya está, no necesito más. No lo veo como ir a ganar, porque eso es una palabra mayor. Es la satisfacción de haber llegado. Es una satisfacción enorme ir y cumplir ese sueño es para mà lo máximoâ€, asegura.El 11 de octubre, cuando salga al escenario del Mister Olympia con su bikini brillante, pintura perfecta y la rutina de poses ensayada hasta el detalle, Luciana Corzo no solo representará a la Argentina: llevará con ella la historia de una disciplina que realizó en silencio y con esfuerzo, y de una mujer que convirtió un simple entrenamiento adolescente en un sueño global.
